<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>Álvaro Roa - Revista Grada</title>
	<atom:link href="https://www.grada.es/blogueros/alvaro-roa/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>https://www.grada.es/blogueros/alvaro-roa/</link>
	<description>Noticias de Actualidad sobre Cultura, Ocio, Deporte e Integración en Extremadura</description>
	<lastBuildDate>Mon, 18 May 2020 06:24:45 +0000</lastBuildDate>
	<language>es</language>
	<sy:updatePeriod>
	hourly	</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>
	1	</sy:updateFrequency>
	

<image>
	<url>https://www.grada.es/wp-content/uploads/2019/10/cropped-favicon-grada-32x32.png</url>
	<title>Álvaro Roa - Revista Grada</title>
	<link>https://www.grada.es/blogueros/alvaro-roa/</link>
	<width>32</width>
	<height>32</height>
</image> 
	<item>
		<title>Paradas en el camino. Grada 140. Energía positiva</title>
		<link>https://www.grada.es/paradas-en-el-camino-grada-140-energia-positiva/blogueros/alvaro-roa/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Redacción]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 28 Dec 2019 11:30:33 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Álvaro Roa]]></category>
		<category><![CDATA[Secciones]]></category>
		<category><![CDATA[Energía positiva]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://www.grada.es/?p=151078</guid>

					<description><![CDATA[<p>Álvaro Roa Siempre he pensado que las paradas en el camino son buenas, tanto literal como metafóricamente. Ocurre que cuando estamos en marcha nos metemos tanto en la dinámica de lo que estamos haciendo que no vemos el momento de detenernos. Hay veces que puede parecernos que vamos a perder el compás, en ocasiones pensaremos [&#8230;]</p>
<p>La entrada <a href="https://www.grada.es/paradas-en-el-camino-grada-140-energia-positiva/blogueros/alvaro-roa/">Paradas en el camino. Grada 140. Energía positiva</a> se publicó primero en <a href="https://www.grada.es">Revista Grada</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<img fetchpriority="high" decoding="async" width="800" height="450" src="https://www.grada.es/wp-content/uploads/2019/12/140_secciones_energiapositiva.jpg" class="attachment-full size-full wp-post-image" alt="Paradas en el camino. Grada 140. Energía positiva" style="float:right; margin:0 0 10px 10px;" srcset="https://www.grada.es/wp-content/uploads/2019/12/140_secciones_energiapositiva.jpg 800w, https://www.grada.es/wp-content/uploads/2019/12/140_secciones_energiapositiva-300x169.jpg 300w, https://www.grada.es/wp-content/uploads/2019/12/140_secciones_energiapositiva-768x432.jpg 768w, https://www.grada.es/wp-content/uploads/2019/12/140_secciones_energiapositiva-750x422.jpg 750w" sizes="(max-width: 800px) 100vw, 800px" /><p><strong>Álvaro Roa</strong></p>
<p>Siempre he pensado que las paradas en el camino son buenas, tanto literal como metafóricamente. Ocurre que cuando estamos en marcha nos metemos tanto en la dinámica de lo que estamos haciendo que no vemos el momento de detenernos.</p>
<p>Hay veces que puede parecernos que vamos a perder el compás, en ocasiones pensaremos que otras personas nos adelantarán. Podemos sentir que no merecemos ese descanso e incluso llegar a creer que esa parada puede hacer que nos estanquemos en ese lugar.</p>
<p>Las pausas siempre ayudan a tomar una perspectiva más amplia de todo, nos permiten observar con detalle cómo era nuestra vida con aquel movimiento, y sobre todo, así al menos lo considero, son inspiradoras, refrescantes y nos llenan de energía para reemprender ese camino que estábamos transitando, o hasta nos hacen tomar nuevos senderos.</p>
<p>Y como hace tiempo me propuse hacer aquello que digo o escribo, o no decirlo ni escribirlo si no lo hago, ha llegado el momento de hacer una pausa en mi etapa de desarrollo personal, un tiempo sabático, pues percibo que mi interior necesita una etapa sin expresar por escrito cada mes aquello que ronda en mi más profundo ser. De la misma manera, hace unas semanas he dejado de expresarlo con voz en mi podcast ‘Energía positiva’, tras 500 episodios diarios.</p>
<p>Este mes o a inicios del próximo publicaré dos nuevos libros. Mi último trabajo, ‘Ni un minuto más’, se publica en inglés y llegará a más personas en el mundo. Además, he recopilado las leyendas de la sección de los miércoles en el podcast y todas ellas serán una obra que acumula 100 historias que servirán para reflexionar en cualquier momento de la vida.</p>
<p>Antes dije un tiempo sabático, aunque la expresión más conocida es la de año sabático. Desconozco cuánto tiempo durará el mismo; quizás meses o quizás años, quién sabe lo que la vida deparará. Lo que sí tengo claro es que es algo necesario en mi vida.</p>
<p>Me ha encantado tener este espacio aquí mensualmente. Aunque no os conozco personalmente a quienes habéis leído estas líneas cada mes, sí es cierto que algunas personas a las que no conocía se han presentado y me han transmitido palabras de agradecimiento o reconocimiento. Pero, nos conozcamos o no, quiero decirte que siempre que escribo imagino a una persona leyendo estas líneas y elimino distancias.</p>
<p>Quiero agradecer tanto a Carmen Tristancho, anterior directora de la revista Grada, como a Anuncia Maján, la actual, la labor que sin duda alguna transforma el mundo en un lugar un poco mejor del que era antes de publicarse cada revista. También, por supuesto, a Jose Antonio Lagar por invitarme a participar. Y a Enrique Trabadela por interesarse en algunos temas sobre los que he escrito y estar pendiente de las fechas de entrega.</p>
<p>Y siguiendo con el tema que nos ocupa, y sin tener idea del momento de la vida en el que estás, te animo a que cuando lleves mucho tiempo haciendo una misma actividad busques un momento para detenerte y echarte a un lado. Contempla todo con una visión ajena y distanciándote de ti mismo.</p>
<p>Hay personas que, en la última etapa de sus vidas, cuando detienen su frenético ritmo, miran atrás y se dan cuenta de aquellas cosas que les habría gustado cambiar o hacer de otra manera, y también de aquellas otras que nunca emprendieron. Pero entonces ya es tarde.</p>
<p>Hacer paradas en el camino nos aporta equilibrio, y da seguridad a nuestros siguientes pasos, pues estaremos convencidos de hacia dónde vamos. Gracias.</p>
<p>La entrada <a href="https://www.grada.es/paradas-en-el-camino-grada-140-energia-positiva/blogueros/alvaro-roa/">Paradas en el camino. Grada 140. Energía positiva</a> se publicó primero en <a href="https://www.grada.es">Revista Grada</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>El tiempo necesario. Grada 139. Energía positiva</title>
		<link>https://www.grada.es/el-tiempo-necesario-grada-139-energia-positiva/blogueros/alvaro-roa/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Redacción]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 26 Nov 2019 11:00:12 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Álvaro Roa]]></category>
		<category><![CDATA[Secciones]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://proyecto.grada.es/?p=149582</guid>

					<description><![CDATA[<p>Álvaro Roa Hay quienes mantienen que vivimos en la era de la inmediatez, donde queremos todo al instante y parece que todo el mundo valora su tiempo en exceso. Y digo parece, porque a mí al menos me da la sensación de que nuestra supuesta valoración del tiempo no es otra cosa que una apariencia [&#8230;]</p>
<p>La entrada <a href="https://www.grada.es/el-tiempo-necesario-grada-139-energia-positiva/blogueros/alvaro-roa/">El tiempo necesario. Grada 139. Energía positiva</a> se publicó primero en <a href="https://www.grada.es">Revista Grada</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<img decoding="async" width="800" height="450" src="https://www.grada.es/wp-content/uploads/2019/11/139_secciones_energiapositiva.jpg" class="attachment-full size-full wp-post-image" alt="El tiempo necesario. Grada 139. Energía positiva" style="float:right; margin:0 0 10px 10px;" srcset="https://www.grada.es/wp-content/uploads/2019/11/139_secciones_energiapositiva.jpg 800w, https://www.grada.es/wp-content/uploads/2019/11/139_secciones_energiapositiva-300x169.jpg 300w, https://www.grada.es/wp-content/uploads/2019/11/139_secciones_energiapositiva-768x432.jpg 768w, https://www.grada.es/wp-content/uploads/2019/11/139_secciones_energiapositiva-750x422.jpg 750w" sizes="(max-width: 800px) 100vw, 800px" /><p><strong>Álvaro Roa</strong></p>
<p>Hay quienes mantienen que vivimos en la era de la inmediatez, donde queremos todo al instante y parece que todo el mundo valora su tiempo en exceso.</p>
<p>Y digo parece, porque a mí al menos me da la sensación de que nuestra supuesta valoración del tiempo no es otra cosa que una apariencia sin más. Creo que cuando una persona valora su tiempo de verdad, lo disfruta y lo vive intensa y profundamente. Saborea cada una de las experiencias de vida por las que pasa.</p>
<p>Ahora no es así. La comida rápida, los emails, los mensajes de Whatsapp, los viajes a ciudades de otros países en dos días, la alta producción en granjas y fincas, ir en el coche a alta velocidad, los envíos de paquetes&#8230;</p>
<p>Creemos que podemos cambiar el ritmo al planeta, pero, si te paras a observar, él sigue su ritmo, siempre igual, constante y sin adelantarse ni un minuto. La naturaleza hace lo propio, en cada estación llegan las transformaciones que corresponden.</p>
<p>Desde mi punto de vista, esto debería hacernos reflexionar si realmente estamos aprovechando nuestro tiempo o estamos viviendo tan rápido que nos estamos perdiendo la vida. Entre nuestras acciones y experiencias es bueno que haya unos espacios temporales para visualizar nuestra realidad de una manera más sosegada y equilibrada, pero las prisas no nos lo permiten y el estrés nos mata.</p>
<p>Ese tiempo es necesario. Esos lapsos son útiles. Si retrocedemos 100 años en el tiempo, una persona se pasaba un tiempo para escribir una carta, la enviaba y hasta que llegaba la respuesta había pasado el periodo suficiente como para meditar todo aquello que había escrito y, cuando recibiese la respuesta, contestar de una forma más alineada con su ser.</p>
<p>Ahora enviamos un email o mensaje de texto rápido y, si en breves minutos no tenemos respuesta, comenzamos a darle vueltas a un sinfín de posibilidades de por qué no hemos tenido contestación. Puede incluso que impulsivamente volvamos a enviar otra comunicación para averiguar por qué no hemos tenido respuesta. Cuando la otra persona lo ve no se encuentra una comunicación solamente, sino que se topa con varios mensajes más pidiéndole explicaciones por no responder rápido.</p>
<p>Yo no sé si es perder el tiempo mezclar harina con un poco de levadura, agua y sal para hacer una masa de pizza en casa, que tienes que dejar que suba para amasar, después decorar al gusto antes de llevar al horno y estar pendiente de sacarla en el momento preciso. Seguro que es más rápido llamar por teléfono, pedir una pizza y que te la traigan a casa.</p>
<p>En el caso hipotético de dos personas, una que ha hecho la pizza con todos los pasos que conlleva y otra que la ha comprado, me pregunto ¿quién ha vivido más plenamente el tiempo?</p>
<p>Pasear por una ciudad, respirarla con calma, meterse en la vida de esta por algunos días, no puede ser lo mismo que visitarla en uno o dos días. Creo que tenemos un chip por el que sentimos que debemos acumular experiencias durante la vida como si fuesen medallas de un soldado.</p>
<p>Quizás pensamos que al final de nuestros días vamos a poder enumerar todo aquello que hicimos durante la vida y presumir de cuántos galones hemos acumulado. De momento no ha llegado el final de mi vida, pero algo me dice que, al concluir, cuando miremos atrás, lo que realmente valoraremos es haber disfrutado nuestra vida, no por cantidad sino por calidad; y la calidad se consigue dedicando a cada experiencia el tiempo necesario.</p>
<p>La entrada <a href="https://www.grada.es/el-tiempo-necesario-grada-139-energia-positiva/blogueros/alvaro-roa/">El tiempo necesario. Grada 139. Energía positiva</a> se publicó primero en <a href="https://www.grada.es">Revista Grada</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>La magia del silencio. Grada 138. Energía positiva</title>
		<link>https://www.grada.es/la-magia-del-silencio-grada-138-energia-positiva/blogueros/alvaro-roa/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Redacción]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 26 Oct 2019 10:00:39 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Álvaro Roa]]></category>
		<category><![CDATA[Secciones]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://www.grada.es/web/?p=146911</guid>

					<description><![CDATA[<p>Álvaro Roa Siempre me ha encantado el silencio. La mayoría de las veces lo encontramos en la soledad, pero también es posible encontrarlo acompañado, e incluso entre la multitud. Y si lo buscamos y en ocasiones lo encontramos es porque existe. Siempre está ahí. Podemos taparlo con actividades, conversaciones, pensamientos, pero tras todo ese ruido [&#8230;]</p>
<p>La entrada <a href="https://www.grada.es/la-magia-del-silencio-grada-138-energia-positiva/blogueros/alvaro-roa/">La magia del silencio. Grada 138. Energía positiva</a> se publicó primero en <a href="https://www.grada.es">Revista Grada</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<img decoding="async" width="800" height="450" src="https://www.grada.es/wp-content/uploads/2019/10/138_secciones_energiapositiva.jpg" class="attachment-full size-full wp-post-image" alt="" style="float:right; margin:0 0 10px 10px;" srcset="https://www.grada.es/wp-content/uploads/2019/10/138_secciones_energiapositiva.jpg 800w, https://www.grada.es/wp-content/uploads/2019/10/138_secciones_energiapositiva-300x169.jpg 300w, https://www.grada.es/wp-content/uploads/2019/10/138_secciones_energiapositiva-768x432.jpg 768w, https://www.grada.es/wp-content/uploads/2019/10/138_secciones_energiapositiva-750x422.jpg 750w" sizes="(max-width: 800px) 100vw, 800px" /><p style="text-align: justify;"><strong>Álvaro Roa</strong></p>
<p style="text-align: justify;">Siempre me ha encantado el silencio. La mayoría de las veces lo encontramos en la soledad, pero también es posible encontrarlo acompañado, e incluso entre la multitud.</p>
<p style="text-align: justify;">Y si lo buscamos y en ocasiones lo encontramos es porque existe. Siempre está ahí. Podemos taparlo con actividades, conversaciones, pensamientos, pero tras todo ese ruido siempre nos acompaña, de manera permanente y paciente, esperando a que decidamos contactar con él.</p>
<p style="text-align: justify;">Al igual que el vacío da forma a las cosas, el silencio da armonía a nuestras palabras y canciones. Esos instantes en silencio hacen que el sonido que escuchamos o emitimos sea diferente.</p>
<p style="text-align: justify;">Los monjes de distintas creencias religiosas han sabido desde tiempos inmemoriales que el silencio es el lugar donde podemos encontrarnos con nosotros mismos, escucharnos y hasta conocernos mejor.</p>
<p style="text-align: justify;">Pero hoy todo es velocidad, música, bombardeo publicitario y entretenimiento constante, lo que nos hace llevar un ritmo frenético en nuestra vida. No soportamos estar en silencio con nosotros mismos y por eso buscamos distracciones que eviten que nos encontremos frente a frente con nuestro ser.</p>
<p style="text-align: justify;">Los dispositivos digitales son ideales para evitar el silencio, y no lo digo porque emitan sonidos o podamos ver vídeos o escuchar música con ellos, no. A veces solo con leer opiniones de otros en redes sociales es suficiente para generar un ruido mental que nos aleje de esa paz única y en ocasiones olvidada que encontramos al estar en un mutismo absoluto.</p>
<p style="text-align: justify;">A veces uno se plantea si la sociedad va a mejor o peor con tanto murmullo de información constante que nos acompaña desde que nos levantamos. Creo que a mejor. No porque nos haga bien tanta información, sino porque pienso que llegaremos pronto a un hartazgo producido por la saturación que sufrimos a diario desde un mundo exterior que quiere captar nuestra atención para que le entreguemos nuestro tiempo y dinero.</p>
<p style="text-align: justify;">Imagino que algún día diremos “¡Basta!”. Ese día reclamaremos libertad para vivir nuestra vida, para decidir por nuestros propios criterios cómo disfrutar de nuestra existencia. Creo que, si en un futuro vemos series o programas de televisión, será cuando nosotros decidamos y al ritmo que mejor nos vaya, no como ahora, que parece que si no hemos visto la serie de moda y el último capítulo es como si estuviésemos fuera de este planeta.</p>
<p style="text-align: justify;">La enfermedad que más muertes causa en el mundo no es el cáncer, ni el sida. Es el estrés. Pero no verás ningún anuncio pidiéndote que apagues la tele, la radio o el móvil y que desconectes un poco de tanto estímulo para que puedas reencontrarte plenamente en tu silencio más íntimo y auténtico.</p>
<p style="text-align: justify;">Enseñamos a los más pequeños a hablar, los estimulamos en los colegios para que sepan más y más, para que estén repletos de información que puedan vomitar en cualquier examen con el objetivo de sacar la nota más alta. Pero dejamos a un lado enseñarles a escuchar a los demás y a sí mismos. A estar en silencio, sin que esto signifique aburrimiento.</p>
<p style="text-align: justify;">Aunque esto último es complicado cuando hay quienes castigan a los más pequeños a estar en silencio en un rincón o en su habitación. Debería ser un premio en vez de un castigo, quizás así no solo lo valoraríamos más, sino que además encontraríamos ese silencio que nos llevaría a la paz mental de una manera casi instantánea.</p>
<p style="text-align: justify;">La ausencia de sonido es el estado natural de tu ser. Todos añoramos y agradecemos en ciertos momentos de nuestra vida poder disfrutar de un momento de silencio y en paz, pues es absolutamente mágico.</p>
<p>La entrada <a href="https://www.grada.es/la-magia-del-silencio-grada-138-energia-positiva/blogueros/alvaro-roa/">La magia del silencio. Grada 138. Energía positiva</a> se publicó primero en <a href="https://www.grada.es">Revista Grada</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
	</channel>
</rss>
