La Universidad Popular de Talarrubias ha sido la anfitriona de las universidades populares en la asamblea general de su asociación, Aupex. La cultura ha sido la protagonista en una jornada en la que se han evaluado los resultados del pasado año y se han definido las líneas de acción para 2026.
Además, la asamblea ha coincidido con la jornada técnica ‘Valor social de la cultura: comunidad, territorio y descentralización’, que ha contado con la participación de la comisaria de Intermediae-Matadero Madrid Azucena, Klett Arroyo. También se ha celebrado una mesa de experiencias con la coordinadora de proyectos de la Asociación de Gestores Culturales de Extremadura, Toni Álvarez; la directora de la Universidad Popular de Azuaga, María Jesús Blanco; el gestor cultural de la Universidad Popular de Valdivia Javier Chavero; la gestora cultural de la Mancomunidad del Valle del Jerte Amparo Moroño; el alcalde de Riolobos, José Pedro Rodríguez; y Adela Zúñiga, participante de la Universidad Popular de Talarrubias.
La representación institucional ha estado formada por el alcalde de Talarrubias, Antonio García; el entonces secretario general de Cultura de la Junta de Extremadura, Francisco Palomino; y las diputadas provinciales Isabel Ruiz, de Cáceres, y María José Benavides, de Badajoz.
El presidente de Aupex abrió la asamblea con un mensaje claro: “la cultura es un valor que lo atraviesa todo y está en cómo vivimos, en cómo nos relacionamos, en cómo miramos lo que somos”. Sobre el papel de las administraciones ha defendido que “no es tanto crear cultura, sino ponerse a su servicio: cuidarla, facilitarla y acompañarla”. Además, ha destacado “el trabajo limpio y honesto de las universidades populares y los valores que las sostienen: participación, igualdad, equidad y compromiso social”.
Isabel Ruiz ha puesto el foco en la colaboración entre administraciones para que las universidades populares puedan seguir desarrollando su labor, y ha incidido en la capacidad de Aupex para llegar a todos los pueblos, algo complicado en una región extensa y diversa como Extremadura.
Para María José Benavides la asamblea no es solo un evento para rendir cuentas, sino para “reafirmar un modelo de desarrollo cultural”. “Las universidades populares son una herramienta imprescindible para garantizar la cohesión social, la igualdad de oportunidades y el acceso a la cultura de todas las personas independientemente de donde vivan”, ha remarcado.
Francisco Palomino ha puesto en valor “la capacidad humana que hay detrás de Aupex y las universidades populares”. También ha defendido que la cultura no puede convertirse en un sistema de polarización, independientemente de ideologías, religiones o territorios.
Finalmente, Antonio García ha recordado “la importancia vital de la universidad popular como herramienta para dinamizar toda la gestión cultural y de ocio de Talarrubias”.
La asamblea supone el punto de partida para todas las actuaciones que Aupex pondrá en marcha durante 2026, que se incluyen en el programa que fue aprobado por unanimidad, al igual que la memoria de actividades y la memoria económica de 2025.
En la presentación de estos documentos, la directora de Aupex, Mónica Calurano, ha destacado los más de 300 municipios en los que se ha intervenido, o las 294 personas que han trabajado de forma directa en Aupex, “que no solo sostienen proyectos, generan economía local”, a las que se suma otro millar de personas que trabaja en las universidades populares y que hace posible las 4.600 actividades “que generan espacios de encuentro, de aprendizaje, de participación en los pueblos”. El impacto real es que más de 200.000 personas encuentran cada año en las universidades populares “una puerta abierta al conocimiento y a la cultura, y nuevas oportunidades”.
