Mérida se convierte esta semana en capital nacional de la filatelia con la celebración de Exfilna 2026, y entre las colecciones que podrán contemplarse en el Palacio de Congresos figura una especialmente vinculada al patrimonio postal extremeño: ‘Prefilatelia de Extremadura’, presentada por el coleccionista Hermenegildo Trillo Barragán dentro de la clase de Historia Postal B-1, correspondiente al periodo anterior a 1875 y previo a la creación de la Unión Postal Universal.
La participación sitúa una parte de la historia de las comunicaciones extremeñas ante la mirada de coleccionistas, investigadores y especialistas procedentes de distintos puntos de España en una edición de Exfilna que reúne 86 colecciones en competición, distribuidas entre diferentes modalidades filatélicas y de coleccionismo. La muestra se celebra hasta el 27 de septiembre en el Palacio de Congresos de Mérida y está organizada por la Federación Española de Sociedades Filatélicas (Fesofi) y Correos, con la colaboración de diversas instituciones extremeñas.
La colección de Hermenegildo Trillo Barragán adquiere especial interés por situarse en uno de los ámbitos que permiten estudiar el correo antes de la generalización del sello postal y antes de la organización internacional del servicio postal. En ese contexto, la correspondencia constituye una fuente documental para conocer las rutas, marcas, administraciones, tarifas y sistemas empleados para hacer circular las comunicaciones.
La sección Historia Postal B-1 reúne en Exfilna colecciones dedicadas al periodo ‘hasta 1875 pre UPU’. En este mismo apartado aparecen trabajos dedicados a la historia postal de las Islas Baleares durante el reinado de Isabel II, la historia postal del reinado de Amadeo I, la prefilatelia de Galicia, la historia postal de Cádiz, el Reino de Navarra, la prefilatelia aragonesa, el correo de la Administración principal de Madrid hasta 1850, Burgos entre 1717 y 1854 o la correspondencia oficial del siglo XIX.
En ese conjunto, ‘Prefilatelia de Extremadura’, de Hermenegildo Trillo Barragán, ocupa los cuadros 305-312, convirtiéndose en una de las colecciones que permiten aproximarse específicamente a la evolución del correo en el territorio extremeño.
La propia composición de Exfilna permite establecer, además, un interesante diálogo entre diferentes aproximaciones a la historia postal de la región. Rafael Pérez Gómez presenta ‘Historia postal de Extremadura 1580-1854, marcas y porteos’, en los cuadros 266-273, e ‘Historia postal de Extremadura, época filatélica 1850-1868. Reinado de Isabel II’, en los cuadros 274-278. A ellas se suma la colección de Modocia titulada ‘Historia postal de Extremadura’, incluida igualmente en el bloque B-1.
La presencia conjunta de estas colecciones permite seguir sobre las vitrinas un amplio arco cronológico de las comunicaciones extremeñas, desde la prefilatelia y las primeras marcas postales hasta la época propiamente filatélica, cuando el sello comenzó a transformar el funcionamiento del correo. No se trata, por tanto, únicamente de contemplar piezas antiguas. La historia postal estudia precisamente los testimonios que permiten reconstruir cómo se enviaban las cartas, qué recorridos seguían, cuánto costaba hacerlas llegar a destino y qué marcas dejaban las diferentes oficinas y administraciones.
La elección de Mérida como sede de la LXIV Exposición Filatélica Nacional otorga además una dimensión especial a la participación extremeña. Fesofi señala que Exfilna 2026 es el Campeonato de España de Filatelia y que la exposición reúne colecciones de diferentes modalidades en una muestra nacional.
La organización ha diseñado, además, un programa que pretende sacar el correo de las vitrinas y mostrar al público cómo se transportaba la correspondencia en diferentes momentos de la historia. La propia organización había avanzado que uno de los objetivos de estas actividades era mostrar diferentes medios históricos de transporte de la correspondencia, junto con conferencias, mesas redondas y presentaciones relacionadas con la filatelia moderna, la fiscal, la historia postal y la literatura filatélica.
Exfilna explica que el universo del sello permite acercarse a la historia, el arte y la cultura a través de pequeñas piezas que documentan la evolución de la sociedad. Ese planteamiento encaja especialmente bien con una colección dedicada a la prefilatelia. Antes de que el sello se convirtiera en el elemento identificativo de la correspondencia, las cartas ya contenían una compleja información postal.
Las marcas estampadas sobre los sobres, los porteos, las anotaciones y las diferentes fórmulas empleadas por las administraciones postales permiten reconstruir un sistema de comunicaciones que hoy puede resultar difícil de imaginar. Una carta antigua puede convertirse así en una suerte de documento administrativo, económico y social. Su recorrido habla de las relaciones entre poblaciones; su tarifa, de las reglas que regulaban el servicio; sus marcas, de las oficinas por las que pasó; y su conservación, de la importancia que tuvo para alguien en un determinado momento.
Es precisamente esa dimensión documental la que convierte la prefilatelia en una disciplina especialmente atractiva para aproximarse a la historia regional. En el caso extremeño, además, la dispersión territorial, la evolución de sus poblaciones y las diferentes estructuras administrativas por las que atravesó la región convierten la correspondencia histórica en una fuente de especial interés para estudiar las comunicaciones entre sus localidades y con otros territorios.
‘Prefilatelia de Extremadura’, de Hermenegildo Trillo Barragán, ofrece una oportunidad singular para detenerse en la historia de la propia tierra. Ocho cuadros (del 305 al 312) bastan para recordar que antes del sello, antes de los sistemas postales internacionales y mucho antes de las comunicaciones instantáneas, hubo también una Extremadura que se comunicaba mediante cartas y cuyos rastros han quedado conservados en sus marcas postales. Exfilna 2026 permite que esos testimonios salgan de los archivos y colecciones particulares para convertirse, durante unos días, en memoria pública de la historia postal extremeña.