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A don Fernando Ónega, ‘catedrático’ del periodismo y la información

A don Fernando Ónega, 'catedrático' del periodismo y la información
Fernando Ónega trabajando en 1972. Boceto de Antonio del Barrio Estremera

Me asomo de nuevo a la ‘ventana’ que me ofrece la revista Grada para hablarles de un hombre que lo fue todo en el mundo de la comunicación, en la radio (su gran pasión), en la prensa y también en la televisión, y además como escritor nos dejó algunos libros que contribuyen a tener una visión cercana de lo que ocurrió en nuestro país durante la Transición, contado de primera mano por uno de los hombres que lo vivió más de cerca, codo con codo, al lado de sus principales protagonistas, Adolfo Suárez y el rey don Juan Carlos I.

Él mismo tuvo un protagonismo que quedará para la Historia, porque fue quien escribió el discurso en el que el presidente del Gobierno en aquellos momentos, Adolfo Suárez, nos daba las claves de lo que sería la etapa de la apertura de la dictadura a la democracia, más conocida por todos como la Transición.

En ese discurso destaca una expresión que, solo con leerla o escucharla, nos trae a la memoria a este gran hombre, a este maestro de maestros del periodismo, que era don Fernando Ónega. Esta frase ya forma parte de la Historia de España y está en la mente de todos, especialmente de los que vivimos esa etapa: “Puedo prometer y prometo”, eslogan de aquel discurso de Suárez a los españoles, un 13 de junio de 1977, con motivo de la campaña electoral de la UCD en las primeras elecciones democráticas después de la dictadura de Franco, que serían dos días después, el 15 de junio.

Hombre de talante conciliador, ayudó con su capacidad para la concordia y el entendimiento a llevar a buen puerto las complejas relaciones entre el Gobierno y la clase política de aquella etapa, en su mayor parte en la clandestinidad durante 40 años. Y lo hizo desde el gabinete de prensa de la Presidencia del Gobierno, siendo su portavoz, nombrado por el propio Adolfo Suárez.

Fernando Ónega nace un 16 de junio de 1947 (en algunas biografías dan el 15 de junio de 1947, curiosamente la fecha en que 30 años después tendrían lugar las primeras elecciones democráticas, tras la dictadura) en Mosteiro, una aldea del municipio de Pol, en la provincia de Lugo. Aquel año Estados Unidos ofrece a Europa el ‘Plan Marshall’ (en el que España se quedó al margen por el rechazo internacional a la dictadura), para paliar los efectos de hambre y devastación derivados de la Segunda Guerra Mundial, un año después sería llevado a efecto.

Orgulloso siempre de su origen gallego y humilde, presumió de ello, de su ‘morriña’ de sus gentes de sus costumbres. Fue nombrado hijo predilecto de su pueblo, así como de otros tantos lugares de nuestra geografía.

Firmó sus primeros artículos siendo aún adolescente, en ‘La Noche de Santiago de Compostela’ y en ‘El Progreso de Lugo’; era todavía seminarista, pero deja esa vocación de infancia para ser periodista. Llega a Madrid a mediados de los años 60 del siglo pasado, estudia Ciencias Políticas y lo simultanea con Periodismo (su gran pasión).

En los primeros años 70 del siglo XX escribe en el diario ‘Pueblo’ y después en ‘Arriba’, donde ejerce como subdirector.

Como comenté al inicio, en mayo de 1977 fue nombrado director de prensa y portavoz del primer Gobierno de Suárez.

Ya siendo un periodista reconocido escribió en ‘El Progreso de Lugo’, en ‘La Voz de Galicia’ y en ‘La Vanguardia’, dando lustre con sus artículos a los medios donde escribía.

Participó en la fundación del diario ‘El Confidencial’ y en la agencia de noticias ‘Off the Record’, y fue partícipe también, junto a otros periodistas consagrados, de la fundación del periódico digital ’65YMÁS.com’, medio que presidió desde 2019 hasta su muerte el 3 de marzo de 2026.

Este medio (’65YMÁS’), se constituye en una plataforma magnífica que da voz a los mayores, a los jubilados, y les ayuda en sus problemas y en sus demandas, poniendo en valor a esas personas que, llegados al retiro de su profesión, por la edad, tienen capacidades e ilusiones todavía para hacer cosas y ser útiles a la sociedad, aportando un valor tan importante como los conocimientos y la experiencia.

Fernando Ónega, con su apoyo incondicional y activo desde la presidencia de este periódico, ha ayudado a levantar la voz contra el edadismo, tendencia que discrimina a las personas mayores por la edad.

Además, a nivel personal, tuve la suerte de ser entrevistado por una de las periodistas de su periódico (Laura Moro) ’65YMÁS’, precisamente como persona de más de 65 años, y aparte de presentar mi libro de poemas ‘Pinceles y rimas, para rosas y espinas’, escrito a esa edad por mí, lo vincula con la lucha, la actividad y las capacidades que no se nos pueden negar ni arrebatar a la gente mayor.

Para mí fue un orgullo que este maestro entre los maestros, que lo ha sido todo en el periodismo, tuviera a bien permitir esa entrevista en su periódico, que es el gran referente en la defensa de los mayores.

Fue pionero y uno de los grandes en las tertulias de contenido político, en aquellos años de la Transición, donde una opinión veraz y ajustada a la sensatez al equilibrio al sentido común a la razón y al espíritu de concordia (y de todo eso el señor Ónega estaba sobrado), era tan necesaria y en la actualidad lo sigue siendo.

Fue grande entre los grandes en el mundo de la comunicación y la prensa, pero el verdadero ‘amor’ de Fernando Ónega fue la radio, su querida y bendita radio.

Él confesó en sus últimos tiempos que su estreno auténtico en el medio radiofónico tuvo lugar la noche del golpe de estado del 23F (23 de febrero de 1981). Esa noche ejerció como director de los servicios informativos de la Cadena Ser, y mantuvo la retransmisión del golpe, toda la noche en directo.

En el mundo de la radio lo fue todo: director de informativos en la Cadena Ser, hizo de ‘Hora 25’ (programa creado por el insigne Manuel Martin Ferrand en 1972) un referente diario de las noticias para los hogares españoles. Después también ejerció la dirección de informativos en la Cadena Cope (1986-1990), su capacidad de liderazgo en puestos de responsabilidad quedó patente cuando asumió la dirección general de Onda Cero (1992-1993). El 1 de septiembre de 2022 deja la radio de su alma, con tristeza.

Comenzó su andadura en televisión, en la cadena pública TVE (Televisión Española), a finales de los años 70, cuando fue nombrado director de Relaciones Externas de la cadena en 1980-1981.

Con la llegada de las cadenas privadas en los 90 también fue tentado para participar en sus programas; colaboró en los Servicios Informativos de Telecinco (1993) y en los de Antena 3 (1997-1999), al tiempo que participó en tertulias de opinión de dichas cadenas en muchas ocasiones; intervino también en coloquios en la cadena Cuatro y en la Televisión Gallega. Me atrevería a decir que no hubo medio de comunicación importante en donde don Fernando Ónega no fuera reclamado.

Hizo programas con otros grandes de la información, como Iñaqui Gabilondo, Carlos Herrera, Luis del Olmo, Carlos Alsina, y un sinfín de gente de relevancia en los medios.

Y por supuesto no fue ajeno a la parcela literaria, donde debido a su participación en la Transición, nos dejó libros en los que se refleja el quehacer y el espíritu de lo que pasó en esa etapa. En 2004 se publica ‘El termómetro de la vida’, donde recoge artículos sobre la cotidianidad, la ternura, lo humano y a veces la indignación de la sociedad. En 2013 ‘Puedo prometer y prometo’, donde relata sus años al lado de Adolfo Suárez, y da una visión cercana del presidente. En 2015 ‘Juan Carlos I, el hombre que pudo reinar’, en el ofrece una crónica del reinado del monarca, analizando su papel en la democracia y su abdicación, basándose en testimonios cercanos. En 2017 ‘Qué nos ha pasado’, en el que analiza la evolución de la sociedad y la política española desde la Transición hasta la actualidad.

No acabaría nunca de hablar de don Fernando Ónega; fueron tantos sus cometidos periodísticos y su participación en una de las etapas más apasionantes de la España del siglo XX que la Historia deberá dedicarle un capítulo importante, pero por ello, precisamente, la sociedad y sus representantes más cualificados le han premiado, condecorado, agasajado en tantas ocasiones que se engrandece aún más el artículo al incluirlos todos, (a riesgo de omitir alguno por la cantidad debido a sus méritos, os pido disculpas si eso ocurriera) y es un honor para mí poner de manifiesto todos esos reconocimientos hacia el señor Ónega y por ello paso a relacionar los galardones recibidos por él:

  • Tres premios ‘Ondas’, dos Nacionales de Radio en 1970 y 1979 y otro a su Trayectoria en 2020
  • Antena de Oro en 1994 por su trabajo en ‘Las Noticias de Telecinco’
  • Medalla Castelao, una de las distinciones más altas de la Xunta de Galicia, en 2001
  • Micrófono de Oro, destacando su carrera, en 2007, uno de los galardones más prestigiosos en radio y televisión
  • Premio Diego Bernal a su trayectoria, otorgado por la Asociación de Periodistas de Galicia, en 2016
  • Premio Exxpopress Honorífico en 2011, en el cincuentenario de su trayectoria profesional
  • Premio APM de Honor, concedido por la Asociación de la Prensa de Madrid, en 2024, por sus casi 60 años de ejercicio periodístico trasladando la actualidad a los ciudadanos
  • Premio Godó de Periodismo, recibido en 2010 por su destacado articulo ‘Ideología de alquiler publicado en La Vanguardia del 27 de junio de 2009
  • Premio El Correo-Fundación Vocento por su destacado artículo ‘Salvar las instituciones’, recibido una semana antes de su muerte en 2026)
  • Investido Académico de Honor de la Real Academia Europea de Doctores el 13 de marzo de 2025, reconociendo su prestigio y aportación al periodismo y a la sociedad
  • Hijo Predilecto de Pol (Lugo), su pueblo / Hijo Adoptivo de Lalín (Pontevedra)
  • Hijo Predilecto de la Provincia de León
  • Embajador de la Provincia de Cádiz por su vinculación y promoción de la zona
  • Premio Luis del Olmo entregado en 2023, destacándole como una voz autorizada de la Transición y referente de la radio española
  • Premio ‘Luchadores’, concedido por la Junta Municipal de Hortaleza de Madrid, por su trayectoria, defensa de los valores públicos y la convivencia, el 20 de marzo de 2026, después de fallecer
  • Reconocimiento en la Región de Murcia en 2024 por su firme compromiso con el colectivo senior
  • Gran Cruz de la Orden del Mérito Civil, en 2026, a título póstumo, concedida por el Gobierno de España, distinción que reconoce su trayectoria como cronista esencial de la Transición, maestro de periodistas y su rigor profesional

Como se puede ver son innumerables los galardones, todos ellos merecidos, por un hombre que fue ‘Maestro de maestros’ en el ámbito de la información, y ante todo buena gente y gallego de los que ejerció, (de su tierra Galicia) allá donde hubo ido, luchador infatigable nos enseñó que, partiendo de cero, se puede llegar con trabajo y esfuerzo a las cotas más altas.

De él aprendimos que la concordia y el talante conciliador son valores que llevan a la sociedad y a las naciones a la mayor grandeza tanto en lo humano como en lo material.

Siempre quedará para la Historia que en la Transición española del siglo XX su capacidad para comunicar con integridad y consenso fueron determinantes para llevarla a cabo.

Siendo fiel a mi forma de escribir, todo lo que refleja el artículo se plasma también como podréis ver en un extenso poema que relata el recorrido de su vida.

Quiero agradecer a la revista Grada la oportunidad que me brinda para hacer este homenaje a una de las personas más admiradas de este país. Vaya mi más sentido pésame para toda su familia. ¡Va por usted, señor Ónega, descanse en paz!

A don Fernando Ónega, ‘catedrático’ del periodismo y la información

Estaba cayendo la tarde
la luna pedía su lugar
era aún el tres de marzo
en esta España de Ortega
¡Que navega invertebrada
sin quebrar!

Me llega una triste noticia:
¡Don Fernando Ónega
de cuerpo presente está!

Esta nuestra piel de toro
pierde un ‘nombre’
¡Que se escribe con letras de oro
porque lo merece el ‘hombre’!

¡Se va un maestro del periodismo!
De esos que lo han sido todo
pero fieles a sí mismos,
¡Que dio su voz en un periodo
de política de ‘abismos’!
Y contribuyó con su talante
al consenso y buenos modos.

Nació un dieciséis de junio
de mil novecientos cuarenta y siete,
el año en que el Plan Marshall
ofreció a Europa su ‘banquete’,
para paliar su infortunio.

¡Gallego de Lugo
de Pol y Mosteiro
de orgullo y morriña!
Entregó su vida por entero
a las ondas de la radio y del tintero.

Firmó sus primeros artículos
en ‘La noche de Santiago’
y en ‘El Progreso’ de Lugo,
siendo aún seminarista,
todavía adolescente
se movía ya en los círculos
de la noticia candente
¡Quería ser periodista!

Llegó después a Madrid
a mediados de los ‘sesenta’
del siglo veinte pasado,
para formarse a conciencia,
estudiando Ciencias Políticas
¡Y su Periodismo ‘amado’!
.
Desde el ‘Pueblo’ subió ‘Arriba’
y ayudó en la Transición,
¡En el ‘barco’ de Suárez
dirigió la información
del Gobierno, con talante!

De la mano Fernando
don Adolfo
le dijo a España entera:
¡Puedo prometer y prometo!
Que la democracia en España
muy pronto será un hecho
con estructura y maneras.

Conoció de primera mano
la de Suárez y el Rey
los grandes temas de Estado
y colaboró con ellos
para hacer un país de ‘Ley’.

¡Hombre de concordia infinita!
Ayudó con su actitud
a guardar en el tiempo y con luz,
el legado de aquellos pactos
que recuperaron para España
la ‘democracia bendita’,
¡A pesar del ‘sobresalto’!

Fue aquel veintitrés de febrero
del año ochenta y uno,
¡Que don Fernando puso el corazón!
Para hacer de su voz radiofónica
el vehículo oportuno
de crónicas e información,
durante toda aquella noche
¡De ‘cuartelazo’ y de sustos!

¡Lo hizo todo en los medios!
Fue director de ‘Ya’,
y también de ‘Onda Cero’
en la ‘Ser’
con su ‘Hora veinticinco’
y en la ‘COPE’,
dirigió los informativos,
pionero en la tertulia
de contenido político,
¡De los buenos, el primero!

Para ello, y a diario
hizo grande el periodismo
que nos dio ‘La Transición’,
¡Pero llevaba la radio
dentro del corazón!

Triste y con dolor
ya en dos mil veintidós
¡Deja su radio de amor!

Le quisieron también las cámaras,
comenzó en Televisión Española
eran los años ‘setenta’
dando imagen a la información,
y después en ‘los noventa’
cuando no era cadena sola,
en ‘Antena 3’ y ‘Telecinco’
o en ‘Las mañanas de Cuatro’
y en su Televisión Gallega
era líder de opinión.

Dio brillo con su pluma
A ‘El Progreso’ de su tierra
y de allí, ‘La Voz de Galicia’
o ‘La Vanguardia’ en Cataluña.

Participó en la fundación
de ‘El Confidencial’
y la agencia ‘Off the Record’,
¡Pero hizo algo mejor
y para la gente mayor
aún más principal!

Desde dos mil diecinueve
presidió hasta su muerte
el medio digital
¡¡65yMas!!
Dando voz a los mayores
para valorar ‘la edad’.

He de decir aquí:
¡Que para mí es un honor!
Estando en ese perfil
¡Haber sido entrevistado
en ese medio ‘dorado’
que a la edad pone en valor!

También sus dotes de escritor
nos dieron la oportunidad
de recibir información
de esta España y su verdad.

Le puso ‘El termómetro de la vida’
para saber “Qué nos ha pasado”
y nos dijo también:
“Puedo prometer y prometo”,
que “El Rey Juan Carlos ‘Primero’
fue el hombre que pudo reinar”
¡Todo de su pluma y su tintero!

No acabaría nunca
de hablar del señor Ónega,
hombre querido y amado
en los medios de información,
por su lucha y por su brega,
¡Y por ello tan premiado!

Pondré fin a mi poema
¡Hablando de tantos premios
con los que fue colmado!
Porque merece la pena
¡Que sepamos el camino
y la luz que dio a su gremio!

Tres premios ‘Ondas’
Una ‘Antena de oro’,
la ‘Medalla de Castelao’,
y el ‘Micrófono de oro’.

Premio Exxpopress Honorífico
de su Galicia natal
Y además el ‘Diego Bernal’,
a su trayectoria ejemplar,
también ¡Premiado de Honor
por la Prensa de Madrid!
Hijo predilecto en su tierra,
Embajador en Cádiz,
reconocido en Murcia
y provincia de León.

Y con todos los honores
el distrito de Hortaleza
le dio el de ‘Luchadores’.

El prestigioso ‘Premio Godó’
de periodismo,
y también el ‘Luis del Olmo’
y ‘El Correo de Vocento’
le fueron con realismo
otorgados por su talento.

Investido ‘Académico de Honor’
por la Real Academia Europea
de Doctores
otro mérito a su carrera,
¡Que engrandece sus valores!

Y a título póstumo
‘Gran Cruz de la Orden
del Mérito Civil’,
por su talante de paz,
¡Que en la España rescatada
nos enseñó a vivir!
con la libertad preciada.

Acabo aquí mi poema
con un mensaje a los suyos:
¡Fue usted don Fernando
hombre noble, gente buena!
¡Y regaló todo un legado
de valores de alto rango,
que hace sentir orgullo
a esta España que nos llena!

¡¡Descanse en paz
esa que usted
nos ayudó a conquistar!!

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