El Club Senior de Extremadura ha presentado el duodécimo informe de seguimiento de la situación del ferrocarril Badajoz-Madrid, cuya principal conclusión es que las dos actuaciones planteadas por el Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible para el tramo Talayuela-Madrid pueden dificultar el cumplimiento de los plazos fijados por la Comisión Europea para la línea de alta velocidad Madrid-Lisboa.
En concreto, se refiere a la conexión transitoria de la vía convencional en el entorno de Bargas con el AVE Madrid-Sevilla y a la redacción de un nuevo estudio informativo para el trazado ferroviario a su paso por Toledo; unas actuaciones que se producen después de que la Comisión Europea propusiera en octubre de 2025 una serie de plazos para la ejecución y entrada en servicio de los distintos tramos portugués y español del corredor Madrid-Lisboa.
El documento europeo establece que los viajes directos entre Madrid y Lisboa, sin paradas, tengan una duración de cinco horas en 2030 y de tres horas en 2034; también fija como objetivo que el trayecto entre Madrid y la frontera portuguesa se realice en tres horas en 2030 y en dos horas en 2034.
El Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible anunció el pasado 20 de mayo dos nuevas actuaciones para tratar de desbloquear las discrepancias entre administraciones sobre la forma de llevar el ferrocarril a Toledo. La primera consiste en una conexión transitoria de la vía convencional en el entorno de Bargas con la línea de alta velocidad Madrid-Sevilla, al sur de Pantoja. La segunda prevé la redacción de un nuevo estudio informativo para analizar alternativas de trazado en Toledo.
Los responsables del informe del Club Senior de Extremadura señalan que la conexión transitoria está recogida en un estudio informativo que será sometido a información pública y que contempla dos alternativas, con presupuestos base de licitación de entre 334 y 408 millones de euros. Los plazos de ejecución de obra se sitúan entre 32 y 39 meses. A esos plazos habría que añadir el tiempo necesario para los trámites técnico-administrativos, entre ellos el proceso de información pública, la evaluación ambiental y la redacción del proyecto de construcción; según sus cálculos, esta conexión transitoria no entraría en servicio hasta bien avanzado 2031.
Por otra parte, se considera imprescindible que en 2030 esté electrificada toda la línea, ya que en esa fecha los trenes todavía circularán por la vía convencional entre Talayuela y Madrid si no se completa antes la solución definitiva.
Respecto a la segunda actuación, el Club Senior de Extremadura cuestiona la decisión de redactar un nuevo estudio informativo para el paso de la línea por Toledo, dado que ya se elaboró un primer estudio para el tramo Madrid-Talayuela entre 2001 y 2003, un segundo entre 2018 y 2020 y un tercero, con nuevas propuestas de trazado, entre 2022 y 2024.
Las discrepancias entre el Ministerio, el Ayuntamiento de Toledo y la Junta de Castilla-La Mancha se mantienen abiertas, por lo que se considera que la elaboración de un nuevo estudio puede retrasar el proceso al menos dos años, ya que sus conclusiones no se conocerían previsiblemente hasta dentro de ese plazo.
En un informe anterior, el Club Senior de Extremadura ya advertía de las dificultades para que el tramo Talayuela-Toledo entrara en servicio en 2034, fecha vinculada al segundo objetivo de la Comisión Europea para reducir a dos horas el trayecto entre Madrid y la frontera portuguesa. Con el nuevo escenario, la entidad considera probable que esa puesta en servicio se retrase hasta 2036.
Por último, dado que la Comisión Europea también exige a España y Portugal la presentación periódica de informes sobre los compromisos financieros adquiridos y la notificación de cualquier retraso significativo, el Club Senior de Extremadura afirma que no tiene constancia de que la Administración española haya presentado esos informes.