La décimo novena edición del Premio Europeo Carlos V ha recaído en el Comité Europeo de las Regiones, una institución de la Unión Europea que, desde hace más de tres décadas, garantiza de manera estructural la participación de los territorios y de la ciudadanía en la construcción del proyecto europeo.
Durante su comparecencia para anunciar el galardón, la presidenta de la Junta de Extremadura, María Guardiola, subrayó que este galardón “responde a una convicción profunda: Europa no solo se construye desde las instituciones centrales. Europa se construye desde todo el territorio, desde cada rincón, desde las regiones, desde los municipios y, en definitiva, desde sus ciudadanos”.
“El Comité Europeo de las Regiones representa como pocas instituciones esa Europa cercana, esa Europa tangible, real, y durante más de tres décadas ha desempeñado una labor esencial, que es la de llevar la voz de los municipios y de las regiones al corazón de la toma de decisiones de Europa, una labor en muchas ocasiones discreta pero absolutamente imprescindible”, añadió.
El jurado ha querido reconocer la trayectoria de más de tres décadas del Comité Europeo de las Regiones, destacando su papel clave para incorporar la voz de las ciudades y regiones en el proceso de toma de decisiones de la Unión Europea. En tiempos de complejidad y polarización, considera que el Comité de las Regiones ha promovido el equilibrio, la escucha y la cooperación multinivel y transfronteriza; así mismo, ha demostrado que la cooperación y la diversidad territorial son una fortaleza que hace a Europa más justa, realista y resiliente. Su acción encarna la unidad en la diversidad que sustenta la integración europea y es garante de la realidad de que Europa se construye también desde sus regiones y ciudades.
Este reconocimiento adquiere, además, un fuerte valor simbólico al enlazar con los orígenes del propio premio, ya que, en su primera edición, en 1995, fue concedido a Jacques Delors, impulsor del Comité Europeo de las Regiones y figura clave de la Europa contemporánea.
El acto de entrega tendrá lugar el 25 de mayo en el Monasterio de San Jerónimo de Yuste, con la presencia de Su Majestad el Rey Felipe VI, en una ceremonia que volverá a situar a Extremadura como punto de encuentro del europeísmo.
La presidenta del Comité de las Regiones, Kata Tüttő, ha mostrado su satisfacción por este reconocimiento “a la voz de las ciudades y regiones en la toma de decisiones europeas, y que conecta las políticas con la realidad de las personas”. En su opinión, “en un momento de múltiples desafíos, fortalecer esa conexión es clave para una Unión Europea fuerte”.
El Comité Europeo de las Regiones es la institución de la Unión Europea que, desde hace más de tres décadas, garantiza de manera estructural la participación de los territorios y de la ciudadanía en la construcción del proyecto europeo. Creado por el Tratado de Maastricht, nació con la vocación de integrar la dimensión local y regional en el proceso decisorio de la Unión, contribuyendo a una Europa más democrática, cohesionada y cercana a los ciudadanos.
Tras la conmemoración de su trigésimo aniversario en 2025, el Comité Europeo de las Regiones representa el resultado de una trayectoria institucional consolidada, marcada por una contribución continuada y creciente al proceso de integración europea. Durante estas tres décadas se ha consolidado como el principal foro institucional de representación de los entes regionales y locales en la Unión Europea, permitiendo que las políticas europeas incorporen una perspectiva territorial realista, plural y basada en la experiencia directa de quienes gobiernan y gestionan los territorios sobre el terreno.
En una época marcada por la aceleración, la polarización y la tentación de respuestas simples a problemas complejos, el Comité Europeo de las Regiones ha representado una forma de hacer Europa basada en el equilibrio, la escucha, el consenso y la cooperación entre niveles de gobierno. Ha demostrado que la complejidad territorial no debilita a la Unión, sino que la hace más justa, más realista y más resistente. Esta visión conecta directamente con el legado político europeo que simboliza Carlos V: la convicción de que la estabilidad y la cohesión solo son posibles cuando se respetan las múltiples realidades que conforman el espacio europeo.
El Comité Europeo de las Regiones ha sido, además, una escuela de europeísmo práctico. En su seno, representantes de territorios muy diversos han aprendido a deliberar, a buscar consensos y a anteponer el interés general europeo a las legítimas particularidades locales. Esta pedagogía institucional, ejercida durante décadas, ha contribuido de manera discreta pero profunda a la consolidación de una cultura política europea compartida.
Desde 1995, la Fundación Academia Europea e Iberoamericana de Yuste entrega el Premio Europeo Carlos V con el fin de reconocer la labor de aquellas personas, organizaciones, proyectos o iniciativas que, con su esfuerzo y dedicación, hayan contribuido al conocimiento general y engrandecimiento de los valores culturales, sociales, científicos e históricos de Europa, así como al proceso de construcción e integración europeas. Durante la ceremonia de entrega, el Monasterio de San Jerónimo de Yuste congrega a personalidades tanto europeas como iberoamericanas. El Premio Europeo Carlos V representa el espíritu de la construcción de una Europa unida, justa, igualitaria, solidaria y libre. La solemne ceremonia de entrega del Premio se convierte en un acto de Estado, respaldado por Su Majestad el Rey Felipe VI, quien ostenta la presidencia de honor de la Fundación Yuste.
