El Museo de Bellas Artes de Badajoz, dependiente de la Diputación de Badajoz ha conseguido un hito sin precedentes al recibir la visita de 41.399 personas durante el pasado año, cifra que representa un testimonio del arraigo que posee la pinacoteca en el público de la región y más allá de sus fronteras.
El año que acaba de finalizar se caracterizó por una sucesión de iniciativas que consolidaron la posición de la institución. Entre ellas destaca el primer campamento ‘DiverMUBA’, pensado para acercar el arte a familias con menores, así como la reapertura de la propuesta ‘Voces de un Museo’, una iniciativa que permite al público participar en reflexiones sobre las obras expuestas. La muestra dedicada a Goya y su legado contribuyó asimismo a generar interés, mientras que la presencia de ‘Fusilamientos en la plaza de toros de Badajoz’ ocupó un lugar central en la conversación pública alrededor del Museo.
Con vistas a 2026, la institución afronta transformaciones significativas a través de obras valoradas en 3,5 millones de euros que comenzarán en la primera mitad del año. Estos trabajos de rehabilitación marcarán un punto de inflexión en la trayectoria del museo y lo convertirán en un complejo cultural capaz de revitalizar el centro histórico de Badajoz. Paralelamente, la dirección ha formalizado un convenio que permitirá dedicar una sala completa al pintor Eduardo Naranjo, nacido en Monesterio, una de las figuras más notables del realismo mágico contemporáneo español.
La institución también ha anunciado una nueva exposición dedicada a María Blanchard, figura fundamental en la historia del arte moderno español. Fue la primera mujer que empleó de manera sistemática la metodología cubista en España, trabajando especialmente con naturalezas muertas y composiciones que mostraban simultaneidad de perspectivas. Su evolución posterior la llevó a incorporar elementos de figuración espiritual y melancólica que marcan una ruptura con sus períodos anteriores. Las obras de esta artista santanderina, nacida en 1881, estarán disponibles para el público desde marzo.
El Museo de Bellas Artes de Badajoz se posiciona ante sus visitantes como un espacio de continuidad renovada, en el que cada temporada emerge con nuevas propuestas que responden a los interrogantes y sensibilidades que caracterizan a la sociedad contemporánea, creando un legado capaz de dialogar con las preocupaciones del presente.