Varias ciudades de Extremadura, como Cáceres, Badajoz, Mérida, Arroyo de la Luz, Malpartida de Plasencia, Miajadas, Moraleja, Trujillo, Valencia de Alcántara, Logrosán, Jarandilla de la Vera, Caminomorisco o Alcuéscar, celebran la octava edición de la Arduino Week durante la semana del 7 al 11 de abril de 2026, un evento de alcance mundial diseñado para reunir tanto a estudiantes y profesores como a profesionales y aficionados a la electrónica.
La red de ‘fablabs’ y espacios ‘makers’ de la región, liderada por la Red Circular Fab de la Diputación de Cáceres junto a la Universidad de Extremadura a través de sus fablabs en Badajoz, Cáceres y Mérida (integrados en la red Fabnex), se suma a una iniciativa global en la que se celebran otros 242 eventos en 78 países. El objetivo de este encuentro internacional es enseñar y celebrar los avances logrados gracias al software y hardware libre, fomentando los valores colaborativos que estos conllevan.
Durante las jornadas los participantes disfrutarán de charlas y talleres enfocados en las populares placas de electrónica Arduino, el ecosistema ‘maker’ y el internet de las cosas (IoT). En total, el evento desplegará más de 30 actividades distribuidas en 14 escenarios distintos.
Entre las propuestas formativas se encuentran formación práctica en la creación y prototipado de dispositivos electrónicos; introducciones variadas al diseño y a la fabricación digital; talleres como riego automático con Arduino, café repair, introducción a la programación con Arduino, huerto inteligente con Arduino o electrónica textil (intermitentes wearables para ciclistas con Arduino); y nuevas actividades sorpresa orientadas a despertar vocaciones por las disciplinas STEM (ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas).
En ediciones anteriores se superaron los 300 asistentes, y todas las actividades ofrecidas durante la Arduino Week 2026 son gratuitas, aunque tienen aforo limitado, por lo que es necesaria la previa inscripción
Para saber más detalles de la Arduino Week hemos hablado con sus organizadores:
Esta octava edición espera sorprender con nuevas actividades para despertar vocaciones STEM. ¿Habrá novedades en las propuestas de este año?
Nos gusta ofrecer lo que sabemos que ha funcionado otros años, porque sabemos que hay interés, como los talleres de introducción a la electrónica para hacer macetas inteligentes, programar luces o el internet de las cosas, que tendrán lugar en varias sedes de Extremadura. Además este año, en una de las sedes, la del Fablab Mérida en el Centro Universitario de Mérida, hemos querido apostar por formaciones orientadas a la soberanía digital divulgando sobre sistemas operativos y herramientas alternativas, tanto para ordenador como para teléfonos, para que la gente pueda perderles el miedo y ser un ciudadano más libre.
Por otro lado, sedes como Badajoz han decidido realizar talleres interactivos con neopixeles, los cuales consideramos eje principal de todo proyecto arduinero con luces de colores. También, en el Smart Open Lab en Cáceres y el Circular Fab de Jarandilla de la Vera hay talleres enfocados en la reparación en general y particularmente de motores en este último. Podría decirse que esos son los talleres más innovadores de esta edición y con los que esperamos que la gente pueda pasar un buen rato y se anime a conocer esta increíble red.
Teniendo en cuenta que en años anteriores superaron los 300 asistentes, ¿cuál es el objetivo de participación para este 2026 al contar con 13 escenarios distintos?
Según las actividades programadas tenemos una capacidad de asistencia para un total de unas 350 personas. Pese a tener 13 escenarios muchos de ellos son entornos rurales con baja densidad de población, por tanto los talleres están pensados para un número de asistentes acorde a los propios lugares.
Resulta muy llamativo que la clausura se realice en un entorno rural como Solana de Cabañas. ¿Qué mensaje quieren enviar uniendo la alta tecnología (IoT, Arduino) con el entorno rural extremeño?
Precisamente en ediciones anteriores estuvimos discutiendo la posibilidad de hacer el evento de clausura en Solana de Cabañas debido a que es un pequeño paraíso en el Geoparque de Villuercas-Ibores-Jara. Pero es que, además, es aquí donde Julián Ortega Durán, uno de los miembros de la red, tiene un taller y estudio cerámico (Terralfar) en el que busca combinar tradición artesana y nuevas tecnologías. En este espacio, gracias a la beca Unirural, se está desarrollando y se presentará el avance que están realizando en impresión de arcilla en 3D desde Las Villuercas. Su objetivo es ayudar a transformar impresoras de plástico 3D viejas en impresoras 3D de barro.
¿Cómo ha evolucionado la comunidad ‘maker’ y el interés por el hardware libre en Extremadura en estos años?
Se está empezando a reconocer la importancia de estos espacios: la red de Fablab universitarios Fabnex, la Red Circular Fab de la Diputación de Cáceres y, más recientemente, la Red CITlab de la Diputación de Badajoz. Se está creando un ecosistema de talleres y espacios que ya no solo atienden a esos ‘frikis’ o apasionados por las nuevas tecnologías que originalmente dieron vida a estos lugares y compartieron sus ideas para que pudiéramos desarrollar nuestras inquietudes. Ahora son también empresas las que, gracias a estos espacios, tienen la capacidad de innovar y explotar nuevas capacidades en Extremadura, sin tener que abandonar la región para poder llevarlas a cabo. Por lo tanto, consideramos que nos queda aún camino por andar, pero ha sido explosivo cómo esta comunidad ha crecido partiendo únicamente de espacios como Xtrene en Almendralejo a, en estos momentos, tener unos 16 espacios donde quien quiera pueda aprender y desarrollar proyectos en Extremadura.
A alguien que nunca ha tocado una placa Arduino ni sabe nada de electrónica, ¿qué taller le recomendarían para empezar?
Siempre hemos contemplado este evento como un punto de partida para la gente, aprovechándolo como un evento de puertas abiertas de los diferentes espacios. Todos los miembros de la comunidad hemos partido de no conocer nada y de forma autodidacta tener que aprender y pelearnos con código, electrónica o el programa de modelado cerrándose súbitamente y teniendo que empezar de cero un modelo en el que llevabas toda la mañana. Por eso, somos muy conscientes de la importancia de la colaboración y la ayuda mutua cuando estamos empezando en este mundo; por tanto, invitamos a todos, independientemente de su conocimiento, a asistir a cualquier actividad ya que todas están a un nivel de introducción en esta área y estamos nosotros para ayudarles.
¿Recuerdan algún proyecto o prototipo creado durante los talleres que les haya dejado especialmente impresionados?
El año pasado el evento se enfocó mucho en la mezcla entre la cultura tradicional extremeña y las nuevas tecnologías; de ello surgieron muchísimos talleres y proyectos innovadores, divertidos y que nos conectaron entre nosotros. Por ejemplo, un mini Jarramplas electrónico que cada espacio lo hizo con las capacidades que tenía. De este modo, el de la red circular era completamente distinto al que teníamos en Mérida y esto, en lugar de resultar un problema, nos hizo mucha ilusión ya que creó diferentes proyectos con personalidad y que representaban a cada espacio por independiente pero aún así, conectándonos con un mismo objetivo. Por otro lado, pudimos atraer a gente del mundo de la costura, como Manuela Mena, a los espacios y atrajo un público altísimo, demostrando que aún hay deseos por mantener esa parte artesana de la región y que gracias a la tecnología le damos una vuelta y creamos una excusa para reunirnos.
Extremadura se suma a otros 78 países en esta semana mundial. ¿Qué aporta la red de fablabs extremeños al panorama ‘maker’ internacional?
Tras varios años explorando los espacios maker y fablabs podemos decir que la red Extremeña es considerada una rara avis en el mundo. La densidad de espacios por población es única y alta, donde además, los espacios que tenemos son abiertos y muy económicos. Podemos decir que la gente de Extremadura tiene una oportunidad inigualable en el planeta de accesibilidad a estas tecnologías y conocimiento. Y esto no es una promesa, es un hecho, una realidad.
Además, por nuestro lado, aportamos participando en la red internacional IberoFabLaT, que une la península ibérica en proyectos universitarios y de colaboración a nivel internacional con latinoamérica. O actividades con Portugal, al ser el Alentejo una zona con características muy similares a nuestra región y que gracias a ellos hemos reforzado y generado una red más única aún. Esta facilidad de colaboración entre países con diferentes hablas o diferentes culturas es algo que nos motiva en seguir desarrollando y participando en esta red y es algo de lo que deberíamos sentirnos orgullosos y defender. Así que os invitamos a conocernos en esta semana Arduino Week en las sedes que más os convengan. Os estaremos esperando.