Logo revista Grada
Buscar

La reproducción de aves en suelos agrícolas peligra, según una investigación en la que participa la Universidad de Extremadura

La reproducción de aves en suelos agrícolas peligra, según una investigación en la que participa la Universidad de Extremadura
Léeme en 3 minutos

Las poblaciones de aves están experimentando un rápido declive en todo el mundo. El cambio climático es solo uno de los factores que lo causan, y sus efectos son significativos y pueden interactuar con otros factores estresantes, como la pérdida de hábitat por cambios en el uso del suelo.

La importante relación entre el aumento de las temperaturas y el cambio de hábitat ha sido estudiada por un equipo internacional de especialistas de la Universidad de California, en el que también colabora el profesor e investigador de la Universidad de Extremadura Daniel Paredes, experto en el análisis y gestión de datos en el ámbito medioambiental. Los hallazgos, publicados recientemente en la revista Science, arrojan luz sobre cómo afectan a la reproducción de las aves el cambio climático y la pérdida de hábitat.

Los investigadores han constatado que las temperaturas extremadamente altas disminuyen significativamente el éxito reproductivo de las aves en paisajes agrícolas. Los nidos cercanos a tierras de cultivo tenían alrededor de un 50% menos de probabilidades de producir al menos un polluelo cuando las temperaturas subían. Sin embargo, los bosques parecían proporcionar un refugio protector contra las altas temperaturas.

Según explica Daniel Paredes, “los efectos del calor impactan mucho más en las aves que anidan en terrenos agrícolas que en aquellas otras que anidan en bosques, lo que significa que la cobertura del dosel arbóreo probablemente constituya un refugio climático importante para las aves generalistas; es decir, aquellas que pueden prosperar en varios hábitats”.

Daniel Paredes. Foto: Cedida
Daniel Paredes. Foto: Cedida

También se ha analizado el mismo hecho en áreas urbanas, donde se ha encontrado una tendencia mucho más marginal en comparación con la disminución que se ha comprobado en terrenos agrícolas; probablemente porque los nidos a menudo se sitúan en parques urbanos y áreas residenciales provistos de gran cantidad de árboles.

Además, el estudio describe un panorama de lo que podría deparar el futuro. Para el año 2100 los modelos predicen que el éxito de anidación en áreas agrícolas disminuirá un promedio del 5% adicional con los niveles actuales de emisiones de gases de efecto invernadero. Los resultados sugieren que reducir las emisiones y promover refugios térmicos, ya sea plantando o manteniendo parches de vegetación natural, son cruciales para la conservación de las aves. También es necesario mantener amplias zonas de sombra tanto en áreas urbanas como agrícolas.

En este sentido, Daniel Paredes defiende que “la restauración y conservación de parches de vegetación nativa en paisajes agrícolas no solo puede ayudar a las aves a vencer el calor, sino que también puede promover otros servicios ecosistémicos como el control de plagas y la polinización, produciéndose así sinergias entre la conservación de la biodiversidad y una producción sostenible de alimentos”.

Por otro lado, incide en las posibles implicaciones de este proyecto internacional en nuestro territorio: “estos resultados son de gran importancia para Extremadura, ya que la región cuenta con una de las mayores superficies agrícolas de España, así como una enorme riqueza en biodiversidad ornitológica”. “De cumplirse las tendencias del estudio se pondrían en riesgo estos valores naturales, con el consecuente impacto económico negativo asociado a ellos. Se prevé que Extremadura sea una de las regiones que sufra las consecuencias más impactantes del cambio climático”, añade.

Los investigadores han analizado la base de datos NestWatch, una iniciativa de ciencia ciudadana creada por el Laboratorio de Ornitología de la universidad estadounidense de Cornell, a través de la cual personas de todo el país monitorean los nidos de aves y registran información sobre distintas especies, la ubicación de los nidos, el número de huevos, etc. Una iniciativa que también se está desarrollando en Europa bajo el nombre de ‘eBird’.

Fuente: Servicio de Difusión de la Cultura Científica

ENTRADAS RELACIONADAS

Banca Pueyo ha inaugurado una oficina en Tomares, con el objetivo de afianzar su presencia en la provincia de Sevilla....
Varios miembros del Club Senior de Extremadura colaboran con el programa de la Universidad de Extremadura ‘Mentoring UEX’, cuyo objetivo...
La Institución Ferial de Extremadura Feval ha acogido la trigésimo sexta edición de Agroexpo, que ha venido marcada por la...
La Fundación Caja Extremadura ha entregado los premios de la tercera edición del Programa Sámara Emprende a las empresas extremeñas...
La Asociación Extremeña de la Empresa Familiar afronta 2024 con los objetivos de “seguir creciendo y continuar defendiendo y poniendo...
Las principales organizaciones y entidades del sector ganadero de la región han celebrado su encuentro anual, auspiciado por Caja Rural...

LO MÁS LEÍDO