La Unión Polideportiva Plasencia se proclamó campeona de la Copa Extremadura 2025/2026 al vencer por 3-4 al CD Quintana en el Estadio Romano ‘José Fouto’ de Mérida, en una final trepidante marcada por la expulsión de un jugador placentino y un gol decisivo en el tiempo añadido.
Este título supone el primer entorchado copero autonómico para el club blanquinegro y le abre la puerta a disputar la previa interterritorial de la Copa del Rey 2026/2027, siempre que no logre el ascenso a Tercera RFEF esta temporada.
El encuentro arrancó con dominio y pegada de la UP Plasencia, que apenas necesitó cinco minutos para golpear primero gracias a Fernando, autor del 0-1 al rematar en boca de gol un envío templado desde la izquierda de Alassana. El cuadro placentino se mostró muy agresivo en la presión y encontró sus mejores ocasiones a través de transiciones rápidas, mientras el CD Quintana apostaba por una circulación paciente para ir ganando metros y asentarse en campo rival.
La escuadra rojilla rozó el empate a los 24 minutos con una doble oportunidad clarísima: primero lo intentó Jesús Rubio y después David estrelló su disparo en el palo, en una acción que puso en aviso a la zaga blanquinegra. Poco después, el propio Jesús Rubio dispuso de un mano a mano que el guardameta Mario desbarató con una intervención de mucho mérito, sosteniendo a su equipo cuando más apretaba el conjunto de Quintana de la Serena.
En plena fase de superioridad del CD Quintana, el Plasencia asestó un mazazo con el 0-2, obra de Belka, que conectó un disparo desde fuera del área aprovechando que el portero Moha había quedado descolocado tras una acción previa.
Cuando la UPP parecía tener el choque bien encaminado, el guion cambió de forma radical en el tramo final del primer tiempo. Un penalti señalado a favor del Quintana conllevó además la expulsión de Churre en el minuto 40, dejando a los placentinos con diez futbolistas. Jesús Rubio asumió la responsabilidad desde los 11 metros y no falló, firmando el 1-2 y encendiendo a la afición rojilla.
La inercia del tanto se prolongó hasta el descanso. Instantes antes del paso por vestuarios, de nuevo Jesús Rubio apareció dentro del área para conectar un disparo certero que supuso el 2-2, culminando una reacción relámpago que borraba la cómoda ventaja inicial del Plasencia. En apenas tres minutos, el CD Quintana había neutralizado dos goles en contra y encaraba la segunda parte con sensaciones muy favorables.
Tras la reanudación, la final se inclinó todavía más del lado quintanense. En el minuto 54, David puso el 3-2 al mandar a la red un centro preciso de Jesús Rubio desde la banda derecha, completando la remontada y dejando al Plasencia contra las cuerdas, con un jugador menos y por debajo en el marcador. El conjunto placentino atravesó entonces sus minutos más delicados, obligado a multiplicar esfuerzos para no descolgarse definitivamente del partido.
Sin embargo, la final se negó a quedar sentenciada tan pronto. En el 64, una internada de Chinaza terminó en penalti de Jarrita, acción que reactivó al Plasencia tanto en el juego como en lo anímico. Belka se encargó de lanzar desde los 11 metros y volvió a acertar, firmando el 3-3 y devolviendo el equilibrio al marcador.
Pese al golpe, el CD Quintana mantuvo la iniciativa y acarició el cuarto tanto en un remate de cabeza de Chepe que Mario logró rechazar bajo palos de forma casi milagrosa, en otra intervención decisiva del guardameta placentino.
Con el cansancio acumulado y los espacios cada vez más evidentes, los últimos minutos se convirtieron en un ejercicio de resistencia para la UP Plasencia y de insistencia para un Quintana que buscaba aprovechar su superioridad numérica. Cuando la prórroga parecía un desenlace inevitable, llegó la jugada que cambió la historia del club placentino. En el minuto 94, Rubén quebró por la banda izquierda y sirvió un balón franco al corazón del área para que Chinaza conectara un disparo imparable, lejos del alcance de Moha, estableciendo el definitivo 3-4 en plena agonía. El tanto desató el éxtasis en la hinchada blanquinegra desplazada hasta Mérida y dejó sin margen de reacción al CD Quintana, que vio cómo se escapaba un título que había tenido muy cerca tras su remontada inicial.
Con el pitido final, la UP Plasencia alzó por primera vez la Copa Extremadura y añadió una nueva página a su trayectoria en competiciones coperas, donde ya había destacado en el pasado en la fase autonómica de la Copa RFEF y en apariciones históricas en la Copa del Rey.
El trofeo llega, además, en un contexto de impulso para el fútbol modesto extremeño, donde la Copa Extremadura se ha consolidado como uno de sus torneos más atractivos, con participación de clubes de Primera División Extremeña y categorías regionales, y con el aliciente de otorgar billete para la Copa del Rey para su campeón.
