El poeta y músico dombenitense Martín Zaramán ha creado en Reikiavik el proyecto ‘Hiel. Sips of gall’, un poemario bilingüe publicado en el pasado mes de junio que reúne 24 textos en español con traducción al inglés. La obra sirve además como base para una adaptación musical planteada en cuatro volúmenes.
El libro aborda temas como el amor, la ausencia, la memoria, el dolor y la esperanza. Su formato bilingüe refleja la trayectoria vital del autor entre distintos países y lenguas, así como la presencia del español y el inglés en su proceso creativo.
La vertiente musical del proyecto comienza con ‘Desgarro y melancolía’, primer volumen publicado bajo el sello Ecos Boreales y disponible en plataformas digitales. El álbum reúne 12 pistas y traslada al formato canción una parte del contenido del poemario. Este primer volumen se centra en el tramo inicial de la obra, vinculado al duelo, la herida emocional, la soledad y la memoria afectiva. La propuesta musical se apoya en la voz y la guitarra, con una sonoridad cercana a la canción de autor, el flamenco y el blues.
La adaptación musical está prevista en cuatro entregas. Tras ‘Desgarro y melancolía’ el proyecto continúa con ‘Refugios de esperanza’, también en español. Posteriormente se publicarán las dos versiones en inglés: ‘Rupture & melancholy’ y ‘Shelters of hope’.
Este poemario supone el debut literario de Martín Zaramán. La obra se estructura en torno a cuatro movimientos emocionales: herida y traición, nostalgia y ausencia, deseo y pasión rota, y refugios de esperanza. Con ‘Hiel. Sips of gall’ parte del poemario como núcleo creativo y se amplía hacia la música mediante una serie de álbumes vinculados a sus textos, con una trayectoria personal marcada por Extremadura, Islandia y otros espacios de su recorrido vital.
Martín Zaramán ha vivido en España, Islandia, Francia y Estados Unidos, un recorrido personal que forma parte del contexto creativo de ‘Hiel. Sips of gall’ y que explica la dimensión bilingüe del libro y de su desarrollo musical. Hablamos con él para conocer mejor su proyecto multidisciplinar.
¿Cómo nace ‘Hiel. Sips of gall’, y en qué momento decide convertir un poemario bilingüe en un proyecto también musical?
‘Hiel’ nace de textos escritos a lo largo de más de 30 años, poemas que fueron acumulándose sin un plan editorial, hasta que llegó el momento de ordenarlos y publicarlos. El libro no es un diario cronológico, sino un arco emocional. La decisión de llevarlo a la música surgió de forma natural, ya que muchos de esos poemas pedían voz y guitarra. No quería que alguien ‘leyera’ el poema encima de una base; quería canciones de verdad. Así nació el sello Ecos Boreales y la adaptación en varios volúmenes.
El libro reúne 24 textos en español con traducción al inglés. ¿Por qué era importante para usted que la obra naciera en dos lenguas?
Porque vivo entre lenguas. El español es la lengua del origen y de la herida; el inglés es la lengua en la que también pienso y en la que Islandia me ha obligado a habitar. No buscaba una traducción mecánica, sino un diálogo entre dos versiones. Que la obra nazca bilingüe es una forma de decir que la experiencia no cabe en un solo idioma.
¿Cómo ha sido el proceso de convertir los poemas al formato canción, y qué aporta la música a los poemas?
El proceso es íntimo y casi artesanal: voz cercana, guitarra cruda, poca ornamentación. Parto del texto y busco la melodía que no lo traicione. La música aporta cuerpo, tiempo y aliento: el poema se queda en la página; la canción ocupa la habitación. También acerca el trabajo a quien quizá no abriría un poemario, pero sí escucha una canción.
Teniendo Extremadura como punto de origen e Islandia como lugar de residencia, ¿Qué influye Extremadura y que aporta Reikiavik en su forma de escribir y de componer?
Nací en Don Benito. Extremadura es la raíz: el pulso, la memoria, cierta sequedad emocional y una forma de sentir muy directa. Islandia aporta profundidad y distancia: el silencio, el paisaje, la soledad del extranjero, y también la claridad para mirar hacia atrás. Desde que vivo en Islandia todo se volvió más profundo. En la música hay raíz andaluza y blues; en la escritura, esa tensión entre el sur que me formó y el norte donde vivo.
La obra se estructura en cuatro movimientos emocionales ¿Por qué ha escogido esta temática?
Porque el duelo no es una línea recta. Organicé los 24 poemas por tema, no por fecha, en cuatro secciones: ‘Herida y traición‘, ‘Nostalgia y ausencia‘, ‘Deseo y pasión rota‘ y ‘Refugios de esperanza‘. Quería que el lector y quien escuche los discos recorra un arco: del golpe a la posibilidad de seguir.
¿Qué busca qué aporte en quien lea el poemario o escuche los álbumes vinculados a sus textos?
Que alguien se reconozca. No ofrezco consuelo fácil; ofrezco compañía en lo difícil. Si al leer o escuchar alguien siente que su herida también tiene forma, el trabajo ha cumplido.
Después de ‘Desgarro y melancolía’ el proyecto continúa con ‘Refugios de esperanza’. ¿Qué cambio emocional o musical va a encontrar el público en esa segunda entrega?
‘Desgarro y melancolía‘ (Volumen I) es el golpe inicial: traición, celos, soledad, duelo. La segunda entrega, ‘Fusión oscura‘ y ‘Refugios de esperanza‘, se abre hacia el deseo, la memoria y la aceptación. Emocionalmente hay más luz, aunque no ingenua; musicalmente, espero que se note ese paso del desgarro al refugio.
¿Qué otros proyectos literarios o musicales tiene en mente para el futuro?
Completar el ciclo de Ecos Boreales: el Volumen II en español y, después, las versiones en inglés (‘Rupture & melancholy‘ y ‘Shelters of hope‘). También la edición deluxe del libro y, más adelante, el vinilo. Lo esencial es terminar con coherencia lo que ‘Hiel‘ empezó: palabra y canción como una sola obra.