Buscar

Un ‘bienmesabe’ en Antequera. Grada 149. Juan Antonio Narro

Un ‘bienmesabe’ en Antequera. Grada 149. Juan Antonio Narro
Foto: Cedida
Léeme en 2 minutos

Normalmente, viajando se descubren agradables sorpresas. En este caso, quiero escribirles sobre una de ellas. Con aires gastronómicos.

No hace muchas semanas estaba paseando por la localidad malagueña de Antequera, una de las ciudades más bonitas de Andalucía. Una visita que os recomiendo. Dedíquenle un tiempo.

Seguramente vengan atraídos por el que ahora es uno de sus mayores reclamos turísticos, el ‘Sitio de los Dólmenes de Antequera’. Especialmente famoso tras ser declarado Patrimonio Mundial de la Humanidad por la Unesco.

Entrada al ‘Sitio de los Dólmenes de Antequera’. Foto: Cedida
Entrada al ‘Sitio de los Dólmenes de Antequera’. Foto: Cedida

Antequera es bastante más. Es mucho más. Es una sucesión de preciosas iglesias, es una impresionante riqueza patrimonial civil y religiosa, son las espectaculares formaciones rocosas del ‘Torcal de Antequera’, es el museo de la ciudad, es su Alcazaba, son sus miradores, es la peña de los enamorados y es también su cercana Laguna de Fuente de Piedra, apenas a 20 kilómetros.

Sin embargo, en esta ocasión, el mayor recuerdo de mi estancia por estos lares fue tremendamente goloso.

Andaba este viajero recorriendo Antequera a principios de septiembre. Me habían hablado de un convento de clausura, el de Santa Clara de Belén de las monjas Clarisas, donde preparan unos magníficos dulces. “No olvides comprar alguno”, me aconsejaron unos amigos.

Allí fui. Yemas, roscos, magdalenas, polvorones o mantecados son algunas de las apetitosas sugerencias que ofrecen tras un viejo torno de madera. Pregunté cuál o cuáles me recomendaban para llevar a casa. “Un ‘bienmesabe’”, dijo, segura de la respuesta, una hermana. Al parecer, tal y como pude informarme más tarde, es muy típico de esta zona.

Una verdadera delicia. Un postre conventual en toda regla. Posiblemente, uno de los que más me ha gustado de los últimos años.

Tras semejante descubrimiento me puse a investigar en internet sobre él. Según escriben algunas webs, puede tener origen árabe y se elabora en este convento desde el siglo XVII, aunque lo podemos encontrar también en las cartas de varios restaurantes de la ciudad. Hace, de verdad, honor a su nombre: ‘Bien me sabe’.

Almendra, mucha almendra, azúcar, almíbar, huevos, bizcochos de soletilla y canela son alguno de sus ingredientes. En esto, como en casi todas las cosas de gastronomía, cada maestrillo tiene su librillo. Afirman que el ‘bienmesabe’ de este convento es ciertamente especial. ¿Su secreto? No lo sé, pero seguro que algo tienen que ver la paciencia, el cariño y el esmero que las hermanas ponen en su elaboración.

Háganme caso. Si pasan por Antequera no olviden acercarse a este convento y compren este magnífico postre. Una irresistible tentación para los golosos.

ENTRADAS RELACIONADAS

Castuera ha acogido la clausura del programa ‘AuténTICas’, una iniciativa promovida por Inserta Empleo, entidad vinculada a Fundación ONCE que...
Cajalmendralejo incrementa su red comercial en Extremadura, con el objetivo de seguir ofreciendo un servicio financiero de calidad a todos...
La sede de Cocemfe Cáceres ha albergado el acto de clausura del proyecto Iladis correspondiente a 2025, enfocado en elevar...
Un grupo de investigadores de la Escuela Politécnica de la Universidad de Extremadura ha desarrollado ‘SHS-Albeto’, un sistema basado en...
He tenido la suerte de viajar en varias ocasiones al archipiélago de Malta. A pesar del pequeño tamaño de sus...
Tres centros de Formación Profesional de Extremadura han sido seleccionados para participar en la novena Convocatoria de Ayudas Dualiza, impulsada...

LO MÁS LEÍDO