Zafra ha sido escenario de una jornada dedicada a la Responsabilidad Social Empresarial (RSE) y a la formación como elementos decisivos para la competitividad de las empresas. El encuentro, denominado ‘Responsabilidad Social Empresarial (RSE): liderazgo empresarial con impacto real’, reunió a directivos y profesionales de Extremadura y Andalucía con el propósito de analizar cómo la sostenibilidad puede integrarse de manera efectiva en la estrategia corporativa y transformarse en motor de crecimiento.
La cita fue organizada por Grupo Inprex y Fundación Deutz Business School, y contó con la colaboración del Círculo de Empresarios del Sur de España (Cesur), la Asociación Española de Directivos de Sostenibilidad (Dirse) y el Proyecto Reanimación.
La inauguración corrió a cargo de la directora de Fundación Deutz Business School, Carolina Grau, y la adjunta a la Dirección General de Cesur, Carlota García-Jarana, quienes subrayaron que la formación continua y el liderazgo consciente son pilares del cambio empresarial hacia prácticas más responsables y sostenibles.
Los asistentes coincidieron en que la responsabilidad social ha dejado de ser un complemento para convertirse en una estrategia imprescindible que permite atraer talento, consolidar la competitividad y generar un impacto positivo tanto en el entorno local como en el global. En este marco, la capacitación profesional se destacó como clave para afrontar los nuevos desafíos sociales y ambientales que enfrenta el tejido empresarial.
Entre los momentos más destacados del programa estuvo la intervención de la directora de Calidad Global de Grupo Migasa, Marta Gallego, quien compartió su experiencia en la aplicación de políticas de sostenibilidad y RSE en el marco de la estrategia corporativa de la compañía; su intervención permitió visibilizar cómo las grandes empresas del sector agroalimentario están evolucionando hacia modelos más transparentes y comprometidos con el entorno.
La jornada también incluyó un espacio específico sobre salud laboral. El doctor Borja Díez, responsable del Proyecto Reanimación, ofreció una demostración práctica sobre la gestión de emergencias médicas en entornos de trabajo, con el objetivo de destacar la relevancia de la formación preventiva y la respuesta rápida ante situaciones críticas en las empresas.
El papel de las administraciones en la promoción de políticas de responsabilidad social también tuvo su espacio; la directora general de Trabajo de la Junta de Extremadura en funciones, Pilar Bueno, señaló que la comunidad autónoma dispone actualmente de 55 empresas certificadas como socialmente responsables, más del doble que hace unos años, una evolución que refleja el compromiso creciente del sector empresarial extremeño con la ética, la sostenibilidad y el bienestar social.
Esta iniciativa se inscribe en un contexto en el que la Responsabilidad Social Empresarial se consolida como factor determinante del liderazgo empresarial del siglo XXI. Con iniciativas como esta se pretende reforzar el vínculo entre competitividad y conciencia social, una combinación que cada vez más compañías reconocen como esencial para su supervivencia y crecimiento en el mercado global.
