Decía un amigo que para disfrutar las películas había que dejar pasar 48 horas después de verlas. No le faltaba razón. Es una manera de conseguir que las imágenes, las vivencias, se asienten en el recuerdo, que lo sentido se depure y deje el regusto de lo positivo. Con la gala de los X Premios Grada me pasa algo similar. Cuando escribo esta mini crónica han pasado 48 horas y las sensaciones vividas destilan ya el buen sabor del recuerdo.
¡Cómo no destacar esa presencia magistral de la orquesta de Extremadura, galardonada con el premio a la Cultura, dando empaque y enorme altura musical a la ceremonia! O la voz potente, rotunda y definitiva de Pilar Boyero, una de las grandes de la canción en España, extremeña de raíz, orgullo y sentimiento. Emoción que también le puso desde su voz dulce, melodiosa y bellísima Mili Vizcaíno. Un lujo disfrutar de sus interpretaciones a ritmo de Jazz. Rosa María Rodríguez (‘Whiteveil’) nos hizo al público navegar al ritmo de su arpa. Olga María Ramos evocó brillantemente la figura grande de su madre, la extremeña Olga Ramos; un homenaje más que merecido a una figura que nunca olvidó su origen extremeño.

Los premiados, un año más, son la muestra del buen hacer y la capacidad de trabajo de los extremeños: Curro Velázquez, cineasta pacense que demuestra que se puede hacer cine de calidad con personas con discapacidad, sin caer en ñoñerías ni estereotipos. La asociación ‘Mi princesa Rett’, estupendo ejemplo de cómo sacar partido en positivo de un giro brutal del destino, generando mejoras para la comunidad. Fexas, o la fuerza en positivo del asociacionismo en Extremadura. Laboratorios Larrasa, y su importante trabajo en favor de la salud comunitaria. RoboRAVE Ibérica, o el valor de la tecnología al servicio del aprendizaje. Y todos ellos, como Rubén Tanco, Isabel Falcón y Maite Ruiz de Austri, desde Extremadura, sin complejos y cargados de ilusión, además de experiencia, conocimiento y capacidad de emprender.

Y con el buen hacer de la organización por parte de la Fundación Primera fila y colaboradores, perfecta un año más. Un sonido espléndido, sin fallos. Unas presentadoras, Nuria y Sara, con muchas tablas y un muy buen saber hacer. Y un apoyo sincero y espléndido de los patrocinadores, que saben reconocer el valor de lo bien hecho. En definitiva, una gala entretenida, con ritmo, con nivel artístico y muy bien llevada a todo el mundo por el equipo profesional de Canal Extremadura; hay que valorar en su justa medida lo que supone tener una ventana de alcance internacional para difundir el buen hacer de los extremeños, no olvidemos que Canal Extremadura está presente en las mayores plataformas de televisión de España. Todo rematado, como siempre, con la calidad del vino de honor posterior.
