Ribera del Fresno volvió a celebrar una de sus tradiciones culturales más arraigadas: la festividad de Santa Cecilia, patrona de los músicos. La Banda Municipal de Música, integrada en la Asociación Cultural Santa Cecilia, desarrolló un programa que combinó actos religiosos, pasacalles y convivencias, reforzando el compromiso comunitario que caracteriza a la agrupación.
La celebración comenzó con el tradicional pasacalles para recoger a los nuevos integrantes del curso. La salida tuvo lugar a las 17.00 horas desde la Casa de la Cultura ‘José María Vargas-Zúñiga’. Tal y como detalló su director, Berna Sabido Cintas, “como todos los años, el viernes a las 5 salimos con el pasacalles recogiendo a los nuevos músicos de este año”. En esta edición se incorporaron tres jóvenes flautistas: Javier Martín, Blanca Nogales y Claudia Báez. Tras visitarlos en sus hogares, la banda se dirigió a la Escuela de Música para recoger la imagen de Santa Cecilia y conducirla en procesión hasta la Ermita del Santísimo Cristo de las Misericordias.
A las 19.30 horas se celebró la misa en honor a la patrona. Concluida la ceremonia, la imagen regresó a la Escuela de Música en compañía de la banda, que cerró la jornada con un encuentro informal entre músicos y familiares. Ese sábado tuvo lugar la tradicional comida de convivencia, una cita que fortalece el espíritu asociativo y festivo del fin de semana.
El propio Bernabé Sabido, en un mensaje dirigido a la comunidad musical, subrayó el carácter especial de esta celebración: “Hoy sábado es nuestro día, el día de nuestra Patrona Santa Cecilia. Y ayer ya lo empezamos a celebrar con una misa celebrada en su honor y recogiendo toda la banda a los nuevos componentes en sus casas para darles la bienvenida que se merecen. ¡Feliz día para toda la familia musical! ¡Feliz día a todos los músicos!”.
Actualmente, la Banda Municipal de Música cuenta con 42 componentes, consolidando su crecimiento y el relevo generacional dentro de la agrupación. La festividad de Santa Cecilia, que cada noviembre renueva su arraigo en Ribera del Fresno, continúa siendo un espacio de participación vecinal, encuentro intergeneracional y celebración de la cultura musical local.