Extremeños y extremeñas, estamos llamados a las urnas el próximo día 21, domingo; es una cita trascendente, importante, porque nos va mucho en juego y Extremadura necesita estar bien posicionada, ser respetada, ser reconocida sin tener que ser el punto de lanza de las próximas elecciones a nivel nacional.
No somos el enclave de ningún partido político ni de ninguna nación; somos extremeños y extremeñas que queremos vivir en paz, con dignidad, con unas infraestructuras y unos medios al alcance, una tecnología adecuada y un progreso y una modernidad que esta región necesita con urgencia.
Es una responsabilidad estar en esta cita electoral, porque nuestras vidas dependen de que tengamos un sector político que maneje, que tenga la dignidad y el respeto por los extremeños y por las extremeñas que nos merecemos.
Tenemos que participar, estar presentes, estar activos y hacer un uso correcto y moralmente acertado y útil en estas próximas elecciones, porque nos jugamos mucho y Extremadura debe avanzar en el progreso y en la dignidad que nos merecemos. Profesionales, empresarios, gente del campo, personas mayores, nuestros niños, nuestras personas dependientes, los servicios sociales, universidades, la sanidad pública y gratuita, las organizaciones del tercer sector, colegios profesionales y entidades y sectores profesionales que se mueven, se movilizan para encontrar su lugar en un escenario profesional dentro de nuestra región; el sector agrario, que es uno de los principales nutrientes de nuestra región, necesitan ser reconocidos, explorados y bien remunerados. Nuestras personas mayores y nuestros niños necesitan cuidados desde los centros infantiles y colegios hasta los centros especializados de servicios sociales de atención a menores. Nuestras personas con discapacidad también requieren de una red del tercer sector fuerte, comprometida y también remunerada con profesionales que puedan ocupar su lugar dignamente.
En definitiva, necesitamos una Extremadura fuerte, unida socialmente, responsable, próspera, cargada de abundancia, que viva en paz, que esté bien comunicada tanto dentro como con el resto de nuestro país y más allá de las fronteras, y que por fin pueda ver reconocido su lugar en nuestro país.
No olvidemos nuestras infraestructuras y comunicaciones, que están pendientes desde hace siglos, y una deuda histórica que tenemos que saldar definitivamente con el estado de nuestra relación. No nos situamos ni en el norte ni en el sur, queremos estar en el eje central y en el centro de nuestro país, porque Extremadura forma parte de España y no queremos liderar ningún proceso electoral que se vaya a replicar a partir de ahora. Tenemos nuestras elecciones, somos extremeños y extremeñas y luchamos por nuestro valor y por encontrar nuestro lugar.
Somos extremeños, somos extremeñas.