Como cada año por estas fechas, el Centro Extremeño de Bilbao ofrece a sus socios y amigos la posibilidad de conocer y disfrutar de la tradicional ensalada de bacalao con naranjas el domingo 1 de febrero a las 12.00 en su sede de Iturribide 118, abierta al público desde 1979 y que acoge también a la academia del cerdo Txarriduna.
Con tal motivo se prepararán más de 50 kilos del plato, elaborado con bacalao desalado, naranjas de temporada, cebolla, aceitunas, huevos duros y aceite de oliva, típico del norte de Extremadura en invierno por su frescura y mezcla de mar y tierra.
La fecha marca el fin simbólico del invierno más duro, junto a Las Candelas el 2 de febrero y la víspera de Santa Águeda el 4, anticipando la primavera con vinos de la Denominación de Origen Protegida Ribera del Guadiana.
Al igual que a San Antón, a San Blas, obispo de la ciudad armenia de Sebaste martirizado hacia el año 316, también se le suele representar con un cerdo a los pies, dado que, según sus hagiógrafos, aparte de salvar a un niño atragantado con una espina (por lo que se le considera protector contra los males de garganta), también devolvió la vida a un cerdo, apiadándose de una pobre viuda a la que un lobo le había arrebatado su único sustento, para a la postre, acabar comiéndoselo él mismo, ofrecido por la agradecida viuda para confortarle de los tormentos de su martirio.
El cerdo con el que se representa a San Antón, en un principio, simbolizaba al demonio, de sus famosas tentaciones, pero en la Edad Media, las órdenes monacales que tenían el privilegio de la cría de cerdos acabaron cambiándole el significado en beneficio de sus intereses.
San Blas es considerado el santo patrón de los cerdos y animales montaraces, y San Antón de los domésticos. De hecho, el tiempo transcurrido entre la festividad de San Antón (17 de enero) y la de San Blas (3 de febrero), por razones de conservación, entonces tan solo dependientes del frío invernal, era considerado como el más apropiado para realizar las ‘txarribodas’ o matanzas.