Fundación La Caixa impulsa proyectos de investigación sobre salud femenina con el objetivo de corregir una desigualdad histórica en medicina y avanzar hacia una atención más equitativa para las mujeres. Estas iniciativas se enmarcan en las convocatorias de investigación e innovación en salud de la entidad, que desde hace años canalizan recursos hacia líneas de trabajo centradas en la salud de las mujeres.
Uno de los problemas de fondo es que la investigación biomédica ha tomado durante décadas el cuerpo masculino como referencia, lo que ha dejado en segundo plano patologías y necesidades específicas de las mujeres. Datos recientes señalan que apenas el 7% de los recursos destinados a investigación se dedican a problemas de salud que afectan exclusivamente a las mujeres, una cifra que muestra el sesgo estructural del sistema. Aun viviendo de media cinco años más que los hombres, las mujeres pasan un 25% más de su vida con mala salud o con algún grado de discapacidad, lo que pone en evidencia la brecha en la calidad de vida.
Esa falta de atención se traduce, por ejemplo, en patologías como la endometriosis o la migraña, que suelen tardar en diagnosticarse y que se han estudiado menos de lo deseable. También se observa en enfermedades con mayor prevalencia en mujeres, como el lupus, los trastornos de ansiedad o la fatiga crónica, donde el desfase entre la carga real de enfermedad y los recursos de investigación sigue siendo acusado. Este desequilibrio afecta tanto a la comprensión de los mecanismos biológicos como a la eficacia y seguridad de tratamientos diseñados sobre una población de referencia mayoritariamente masculina.
En ese sentido, la profesora ayudante doctora Analuce Canha Gouveia, del Departamento de Anatomía y Biología Celular de la Universidad de Cantabria y miembro de la empresa Gynetools SL, destaca que muchas enfermedades de la mujer, como la endometriosis, se han infradiagnosticado durante años porque se las interpretó como dolores de regla normales. Su trabajo en el proyecto ‘Dufic’, que parte de una tesis doctoral dirigida por las profesoras Pilar Coy y Rafael Latorre, ha dado lugar a un catéter para recoger fluido uterino de forma mínimamente invasiva y facilitar un diagnóstico más precoz. Analuce Canha también subraya que es necesario que la investigación estudie las patologías exclusivas de las mujeres y que los profesionales sanitarios no minimicen su dolor cuando se trata de molestias incapacitantes.
Corregir la brecha de género en salud no solo tiene un impacto sanitario, sino también económico y social. Reducir las diferencias en diagnóstico, tratamiento y acceso a la atención para las mujeres es una medida de salud pública con efectos positivos para toda la población.
La doctora Patricia Pozo‑Rosich, jefa de servicio de Neurología en el Hospital Universitario Vall d’Hebron, directora del Migraine Adaptive Brain Center y coordinadora del Área Brain, Mind & Behaviour del Vall d’Hebron Instituto de Investigación, considera que la ciencia del siglo XXI tiene dos grandes retos: comprender mejor el cerebro y determinar cómo influyen las hormonas en el organismo. Patricia Pozo‑Rosich, que fue becada por Fundación La Caixa, explica que la migraña afecta tres veces más a las mujeres que a los hombres y que aún se publican muy pocos ensayos con resultados específicos por sexo, lo que dificulta diseñar tratamientos adaptados. Su grupo investiga la migraña mediante modelos preclínicos, estudios traslacionales y la búsqueda de biomarcadores en saliva, lágrimas o sangre para hacer el diagnóstico más objetivo y menos subjetivo.
Incrementar la financiación orientada a la salud femenina, incorporar la perspectiva de género en los diseños de ensayos clínicos y en la formación de profesionales sanitarios, y promover que niñas y jóvenes se incorporen a carreras científicas y tecnológicas se consideran vías clave para reequilibrar la agenda de investigación. El apoyo a proyectos liderados por investigadoras o centrados explícitamente en problemas de salud de las mujeres se interpreta como un paso necesario para dotar a la ciencia biomédica de una mirada más inclusiva y equilibrada.