La Alcazaba de Mérida y el Castillo de Portezuelo incorporan sensores, modelos tridimensionales y gemelos digitales dentro del proyecto europeo HEPRESTONE para controlar su estado de conservación, detectar riesgos y anticipar posibles daños en el patrimonio histórico. La iniciativa, coordinada por INTROMAC y desarrollada junto a instituciones de Extremadura y Portugal, apuesta por un modelo de conservación preventiva basado en datos y por una gestión turística más sostenible y adaptada al cambio climático.
HEPRESTONE desarrolla una plataforma digital capaz de reunir en un mismo entorno la información disponible sobre cada monumento. El sistema integra modelos tridimensionales elaborados mediante metodología HBIM, documentación técnica, datos recogidos por sensores instalados en los edificios históricos y herramientas de análisis que permiten estudiar la evolución de sus diferentes elementos constructivos.
La aplicación de estas tecnologías permite conocer de forma continuada el comportamiento de los monumentos y detectar posibles alteraciones antes de que los daños sean visibles o alcancen mayor gravedad. De esta manera, los responsables de su conservación pueden disponer de información adicional para evaluar riesgos y planificar futuras actuaciones.
Uno de los principales desarrollos del proyecto son los gemelos digitales, reproducciones virtuales de alta precisión que incorporan no solo la geometría de los monumentos, sino también información constructiva, ambiental y estructural.
Estos modelos permiten simular diferentes escenarios y analizar cómo afectan al patrimonio factores como las condiciones meteorológicas, el paso del tiempo o la afluencia de visitantes, sin necesidad de intervenir físicamente sobre los inmuebles.
La Alcazaba de Mérida y el Castillo de Portezuelo, en la provincia de Cáceres, son los dos enclaves extremeños en los que ya se están aplicando estas herramientas. El proyecto cuenta con un tercer monumento piloto en el recinto amurallado de Évora, en Portugal, dentro de su dimensión transfronteriza.
La tecnología desarrollada también tendrá aplicaciones relacionadas con la gestión turística. La plataforma permitirá analizar los flujos de visitantes, identificar los recorridos más frecuentes, conocer los niveles de ocupación y estudiar itinerarios que reduzcan el impacto de las visitas sobre los espacios patrimoniales.
A estas funciones se sumará la incorporación de contenidos digitales, modelos tridimensionales y nuevos recursos de interpretación destinados a facilitar una experiencia más accesible e inmersiva para las personas que visiten los monumentos.
El proyecto está coordinado por INTROMAC y cofinanciado por el Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER) a través del programa Interreg VI-A España-Portugal (POCTEP) 2021-2027. Cuenta con un presupuesto global superior al millón de euros y una cofinanciación europea del 75%.
Junto a INTROMAC participan varias entidades vinculadas directamente con Extremadura, como el Instituto de Arqueología de Mérida del CSIC, la Universidad de Extremadura, la Junta de Extremadura y el Clúster de Turismo de Extremadura. El consorcio se completa con la Universidade de Évora, Arrow4D y la Comissão de Coordenação e Desenvolvimento Regional do Alentejo (CCDR Alentejo).
Los avances de HEPRESTONE se han presentado recientemente en las IV Jornadas de Intervención en el Patrimonio Histórico Extremeño, celebradas en Mérida. El proyecto también ha desarrollado acciones de divulgación en Portugal, como la presentación de las Guías de Identificación de Factores de Riesgo e Indicadores de Alerta en la Universidad de Évora y su participación en el festival científico Ciência na Rua, en Estremoz.
HEPRESTONE se desarrollará hasta finales de 2026 con el objetivo de aplicar la digitalización y la sensorización a la conservación preventiva del patrimonio y favorecer modelos de gestión turística más sostenibles, inclusivos y preparados ante los efectos del cambio climático en el espacio transfronterizo de la EUROACE.