Fundación Global Nature impulsa en Extremadura, Castilla-La Mancha, Castilla y León y la Comunidad Valenciana una red de explotaciones ganaderas comprometidas con el manejo regenerativo que abarca ya más de 20.000 hectáreas. La iniciativa, que se desarrollará hasta 2028, busca reforzar la ganadería extensiva y el pastoreo como herramientas para mejorar la biodiversidad, regenerar los ecosistemas y favorecer la sostenibilidad económica de las explotaciones.
El trabajo forma parte del proyecto Pastoreo Ibérico por la Biodiversidad, desarrollado por Fundación Global Nature con el apoyo del Fondo Regenerativo para la Naturaleza, impulsado por Conservation International y el grupo Kering. La iniciativa se integra además en un programa internacional orientado a regenerar un millón de hectáreas de pastizales en distintos países.
En los territorios participantes la entidad trabaja para poner en contacto a ganaderos, técnicos y asesores que ya aplican o están interesados en incorporar prácticas regenerativas. El objetivo es crear una red estable que facilite el intercambio de experiencias, el apoyo entre profesionales y la implantación de sistemas de manejo adaptados a las características de cada explotación.
Entre las prácticas que se promueven se encuentran la rotación del ganado, la planificación del pastoreo y el respeto de los tiempos de recuperación de los pastos. Estas medidas están orientadas a mejorar la salud del suelo, favorecer la productividad de los pastizales, conservar la biodiversidad y reforzar la viabilidad económica de las explotaciones ganaderas.
Como parte de esta estrategia, Fundación Global Nature celebró una Jornada de Ganadería Regenerativa en la masía Pou de Beca, en Vall d’Alba, Castellón. El encuentro reunió a 24 profesionales entre ganaderos, técnicos y asesores para identificar nuevas alianzas y avanzar en el desarrollo de este modelo de ganadería extensiva.
La coordinadora del área de pastoreo de Fundación Global Nature, Laura García, destacó el papel de los propios profesionales en la transformación de las explotaciones. “Son los ganaderos y ganaderas quienes toman las decisiones en sus explotaciones, quienes prueban, quienes se equivocan y quienes aciertan. Lo que hacemos desde la Fundación es facilitar que se conozcan, que compartan lo que están aprendiendo y que se apoyen. Los cambios en el territorio los hacen las personas”, señaló.
Los contenidos técnicos fueron impartidos por Daniel Suárez, ingeniero agrónomo, ganadero y consultor especializado en ganadería regenerativa, y Antonio Tucci, biólogo ambiental, ganadero y asesor en manejo planificado del pastoreo. Durante el encuentro se analizaron cuestiones relacionadas con la planificación de los movimientos del ganado, la recuperación de los pastos, la salud del suelo y el impacto de estas prácticas sobre la biodiversidad y la rentabilidad.
La programación se completó con visitas a dos explotaciones de Vistabella del Maestrazgo. En la finca Mas de l’Espí, Nieves Gargallo Monforte mostró la aplicación del redileo como técnica para mejorar la fertilidad del suelo y favorecer la recuperación de los pastos.
Los participantes visitaron posteriormente Mas de Marimón, donde conocieron actuaciones de gestión forestal destinadas a compatibilizar el aprovechamiento ganadero con la reducción del riesgo y de la vulnerabilidad del territorio frente a los incendios.
Fundación Global Nature desarrolla desde hace más de dos décadas proyectos en los que el pastoreo se emplea como herramienta de conservación. La entidad combina el conocimiento técnico y científico con la experiencia de los propios profesionales de la ganadería.
Además de Pastoreo Ibérico por la Biodiversidad, la organización impulsa iniciativas como Naturaleza Pastoreada, destinada a reforzar las competencias del sector de la ganadería extensiva, y el Observatorio de la Biodiversidad Agraria, que analiza los efectos de las prácticas agrarias y ganaderas sobre la biodiversidad de los pastos.
El proyecto continuará durante los próximos meses con nuevas jornadas y visitas en Extremadura, Castilla-La Mancha, Castilla y León y la Comunidad Valenciana, con el objetivo de incorporar nuevas explotaciones a la red y avanzar hacia sistemas agroganaderos más sostenibles, rentables y resilientes.