Desde que saliera a la luz en 2007 esta nuestra revista Grada (Cultura, ocio, deporte e integración social – la revista de los otros contenidos), como no podía ser de otra manera sin ánimo de lucro, con firme muestra de empatía los responsables tendieron sus manos, o sea sus páginas, a aquellas personas que desearan contribuir con la aportación del conocimiento que cada uno tuviera en el desempeño de sus profesiones o aficiones, de lo cual me alegro, por la enriquecedora labor que aportan sus colaboradores, muchas firmas de verdadero prestigio.
Tuve la suerte, además, de que me dejaran colaborar en mi labor fotográfica y aceptaran la participación de otras dos compañeras de ‘buena pluma’ y magníficas fotógrafas, cuyos artículos, por su constancia, ilusión y conocimientos, son leídos de forma asidua.
Inmaculada González Rodríguez, profesora (ejercicio que no se pierde ni con la jubilación), escribe de arte; ya lo mencioné en su momento.
Ahora toca escribir sobre la otra compañera, Amparo García Iglesias; psicóloga, gran persona, sencilla y con demostrada profesionalidad. Desde hace exactamente 10 años nos deleita y nos hace pensar con la profundidad de sus artículos. Lleva ya 110 publicados. Recuerdo aquel octubre de 2016; era entonces directora de la revista Carmen Tristancho. El primer artículo fue ‘Construir castillos en el aire’, sobre los sueños, y me quedo con una frase con la que hacía alusión a Rosalía de Castro: “Es feliz el que soñando muere y desgraciado el que muere sin soñar”.
Todos sus artículos los acompaña con una fotografía de cosecha propia con relación al texto que describe, técnica que domina con elegancia. Es difícil quedar indiferente ante ambas circunstancias, contenido e imagen. Tiene también fieles lectores a su otra faceta de escritora de cuentos, con un importante número de ellos publicados (recuerden la mención de la revista de noviembre de 2019).
Amparo bien merece un recordatorio por su desinteresada colaboración y enseñanzas.
Miguel Ángel Rodríguez Plaza
