El II Foro Económico y Financiero de Extremadura ha congregado en Badajoz a especialistas del ámbito económico, financiero y empresarial para abordar los principales retos que enfrentan las empresas en un contexto marcado por la incertidumbre internacional, los cambios geopolíticos y la aceleración tecnológica.
La cita, promovida por la Asociación Extremeña de la Empresa Familiar, ha servido como punto de encuentro para intercambiar conocimiento, anticipar escenarios y detectar oportunidades en un entorno cada vez más competitivo y cambiante.
Durante la apertura, en la que han participado el alcalde de Badajoz, Ignacio Gragera, y el consejero de Economía, Empleo y Transformación Digital de la Junta de Extremadura, Guillermo Santamaría, el presidente de la Asociación Extremeña de la Empresa Familiar, Juan Carmona, ha subrayado el papel del conocimiento económico y financiero como herramienta esencial para asegurar el crecimiento, la estabilidad y el relevo generacional de las compañías. También ha insistido en la importancia de acercar a los empresarios a expertos y tendencias que faciliten decisiones estratégicas mejor fundamentadas.
Juan Carmona ha destacado además las fortalezas de Extremadura como territorio competitivo, señalando su calidad de vida, sus recursos naturales y su avance en el ámbito energético, especialmente en renovables, un sector en el que la región ha ganado peso en los últimos años dentro del panorama nacional. En este sentido, ha reclamado reforzar la colaboración entre administraciones y empresas, así como defender con mayor firmeza los intereses regionales para aprovechar las oportunidades de desarrollo.
El foro ha comenzado con la intervención del director de Economías y Mercados Internacionales de CaixaBank Research, José Ramón Díez, quien ha analizado cómo la evolución geopolítica, marcada por tensiones comerciales, conflictos internacionales y cambios en las cadenas de suministro, junto al avance de la inteligencia artificial, está transformando el escenario económico global y condicionando la actividad empresarial.
Posteriormente, en la mesa redonda sobre financiación y crecimiento han participado Ana Martínez-Miralles Riquelme y Carlos Soto Medina, ambos de PwC, con la moderación de Alejandro Vázquez Delgado. En el debate se han abordado las distintas alternativas de financiación disponibles y las estrategias necesarias para impulsar el crecimiento en un entorno de tipos de interés variables y mayor exigencia inversora.
La jornada ha continuado con la intervención del representante de Ibercaja Gestión, Miguel López Ferrero, centrada en el impacto del nuevo orden internacional en los mercados financieros; por su parte, la representante de Crescenta, Ruth Martín, ha explicado cómo la inversión en capital privado puede contribuir a preservar el patrimonio empresarial; finalmente, el socio del área fiscal de Fieldfisher, Juan Osuna, ha expuesto el papel de la planificación fiscal en la retención del talento, un factor clave ante la creciente competencia por perfiles cualificados.
También ha intervenido la directora general de Negocio Nacional del ICO, Esther Montes, quien ha presentado los instrumentos financieros disponibles para empresas, destacando la función del Instituto de Crédito Oficial como banco público de apoyo al tejido productivo, especialmente en proyectos de inversión y sostenibilidad.
El bloque de ponencias se ha cerrado con la participación del director del Área de Tecnología de Cajamar, Ignacio García, que ha puesto el foco en la innovación y la integración tecnológica como elementos determinantes en la transformación de los procesos empresariales y en la relación con los clientes, en un momento en el que la digitalización se ha convertido en un factor decisivo de competitividad.
El foro se afianza así como una cita de referencia en el ámbito económico regional, al reunir a empresas, instituciones y profesionales para reflexionar sobre los desafíos actuales y futuros. En esta edición ha contado con el respaldo de entidades como CaixaBank, Ibercaja, PwC, Crescenta, Cajamar y Fieldfisher.
La Asociación Extremeña de la Empresa Familiar agrupa actualmente a 550 empresas pertenecientes a 135 familias empresarias, con una facturación conjunta de 6.500 millones de euros, lo que equivale aproximadamente al 40% del PIB privado de Extremadura. Este peso confirma el papel estratégico de la empresa familiar en la economía regional, tanto por su capacidad de generar empleo estable como por su contribución al desarrollo económico y social del territorio.