El acto ha contado con la presencia del alcalde de Malpartida de Plasencia y de miembros fundadores de la Asociación Cultural de Amigos del Habla Chinata, entidad promotora de la iniciativa, presidida por María Florentina Canelo Barrado, Floramari.
Presentamos una memoria técnica elaborada con un objetivo claro: solicitar la declaración del habla chinata como Bien de Interés Cultural Inmaterial. No presentamos solamente una relación de palabras antiguas, ni una curiosidad local. Presentamos una forma de hablar que ha acompañado durante generaciones la vida de Malpartida de Plasencia: sus casas, sus trabajos, sus juegos, sus afectos, su manera de nombrar el campo, los objetos, las personas y también el humor. En el habla chinata permanece una parte importante de nuestra memoria colectiva (etnográfico-lingüístico).
La memoria reúne y ordena un trabajo amplio de documentación. Incluye el origen y la evolución histórica de esta variedad lingüística; sus principales rasgos fonéticos, léxicos, morfológicos y expresivos; ejemplos recogidos entre hablantes del pueblo; referencias a las formas tradicionales de vida; testimonios, publicaciones, actividades culturales y acciones recientes de recuperación y divulgación.
También se explica una realidad que debemos reconocer con serenidad: el habla chinata sigue viva, pero se encuentra en una situación de fragilidad. Sus hablantes más fieles pertenecen, en buena medida, a generaciones mayores, y muchas palabras, giros y pronunciaciones van desapareciendo del uso cotidiano. Precisamente por eso este es el momento de actuar: documentar, proteger, enseñar, dignificar y transmitir.

Las posibilidades de conseguir esta declaración son reales. Contamos con un corpus léxico y fonético ya publicado, con años de recogida y estudio, con personas conocedoras del habla, con una asociación cultural activa, con publicaciones, adhesiones personales e institucionales y, sobre todo, con un respaldo social creciente. La solicitud se apoya en una base seria: el habla chinata posee valor histórico, lingüístico, etnográfico, afectivo y comunitario.
La declaración como Bien de Interés Cultural Inmaterial no significaría convertir nuestra habla en una pieza de museo. Al contrario: serviría para darle reconocimiento, prestigio y futuro. Podría facilitar nuevas investigaciones, actividades escolares, talleres intergeneracionales, publicaciones, archivos sonoros, encuentros culturales y proyectos que vinculen lengua, memoria y pueblo.
Para Malpartida de Plasencia sería también una afirmación de identidad. Diría que este pueblo conoce el valor de lo que ha recibido y desea entregarlo vivo a quienes vengan detrás. Proteger el habla chinata es proteger una manera singular de estar en el mundo; una voz propia que merece seguir escuchándose.
Carlos Canelo Barrado