Jesús Gutiérrez Sosa (Badajoz, 1968). Los ‘Hathricha’, hombres mula, también conocidos como ‘Human Tangas’, viven y duermen en sus carros en las calles de Calcuta por miedo a ser robados; muchos de ellos ni siquiera tienen para comprar calzado y destrozan sus pies desnudos contra el caliente asfalto; a veces las heridas de los pies con las que se presentan en los hospitales provocan horror en curtidos doctores que creían haberlo visto todo.
Comienzan a trabajar con las primeras luces del día y finalizan cuando las calles se vacían por la noche; todo su afán es poder enviar algo de dinero a sus familias en las afueras.
La sensación de contratar sus servicios es, como poco, ambigua; por una parte, te destroza el alma ver sus finos tobillos arrastrando los pesados y desvencijados carros de madera y metal, y sus muñecas atadas con la cinta de cuero a las barras desgastadas de madera para evitar que las manos resbalen con el sudor; pero, por otra parte, sabes que con ese dinero podrán alimentar a sus familias, por lo menos ese día.

La segunda etapa, el sábado 13, une la Finca El Toril de Caja Rural de Extremadura, junto a El Carrascalejo, con Santiago del Campo, para completar un recorrido de 179,4 kilómetros. Es la etapa más larga de la historia de la Vuelta a Extremadura y presenta un perfil favorable para una llegada al sprint.
La última etapa, el domingo, considerada la etapa reina, se disputa entre Casares de las Hurdes y Baños de Montemayor, sobre 154,9 kilómetros. Lo más probable es que se decida la clasificación general e incluye los puertos más exigentes de la edición: El Robledo (1.126 metros), techo de la carrera, y Lagunilla (940 metros), además de las ascensiones finales a Casas del Monte y Gargantilla.
Participan en la Vuelta