Félix Pinero
Una presentadora camina entre el público y pregunta a los caballeros si desean alguna sorpresa, al estilo del programa televisivo de Antena 3 ‘¡Sorpresa, sorpresa!’, de la extremeña Isabel Gemio. Algunos se sienten sorprendidos, otros dicen que no la esperan porque está muy lejos. La presentadora, que afirma no ser Isabel, juega con el ‘adivina, adivinanza’ y, al final, pregunta a un señor con barba su nombre: “Paco…, Paco Valverde”; le toma del brazo y se lo lleva al escenario. Tres días antes, Paco ha sido nombrado Hijo Predilecto de Plasencia.
En la pantalla aparece una foto suya de niño que él cree reconocer de su libro escolar del instituto Gabriel y Galán de Plasencia; luego, otra de su esposa Isabel y de su hija Ana Carolina, la gran razón de ser de su vida de entrega a la discapacidad. La presentadora le dice que, para que la sorpresa sea tal, debe ponerse un antifaz. Paco se ha sentado en una silla y, con el antifaz ya puesto, comienzan a entrar en el escenario hombres y mujeres llegados desde la ciudad del Jerte en un autobús para homenajearle. Son sus discípulos de Placeat, el nombre de la asociación de la oenegé placentina, que trabaja a favor de las personas con discapacidad de Plasencia y Norte de la provincia.
Paco está allí con los suyos, pero ignora esta presencia. Los presentadores les colocan a todos, les piden silencio y les sitúan alrededor de la silla. Le quitan el antifaz y, antes de que pueda ver la sorpresa, son ellos los que se la dan a él. Se tiran a sus brazos, le besan, le abrazan y él les corresponde como un padre. El auditorio se emociona y le aclama. Fue la primera de la noche. Después, una joven lee un folio para agradecer su dedicación y le entregan un trabajo enmarcado hecho por ellos en sus talleres.
Más tarde, el presidente de la Fundación Primera Fila, José Antonio Lagar, es el que recibe la segunda sorpresa de la noche, en complicidad con su familia y los directivos de la revista Grada: lee una carta de su hija discapacitada, presente en un palco con su madre; ve unos videos de antiguos compañeros con quienes trabajare, como la periodista Pepa Bueno, que le agradecen su trabajo por ellos y le animan a seguir al frente de su obra: el principal proyecto de la Fundación, TheraCenter Extremadura, que ofrece tratamiento en el agua, TheraSuit y otras novedosas terapias para niños y jóvenes con lesiones cerebrales, trastornos neurológicos y enfermedades raras.

Las sorpresas de Gemio eran morales, de encuentros en los desencuentros; las sorpresas de Noemí Pimienta, Toni Díaz, Sagra Mielgo (y Ana Franco en el patio de butacas) eran sorpresas del alma y el corazón humanos. José Antonio también se emocionó y saludaba al palco donde se encontraba su hija que alzaba los brazos de alegría, la razón de su obra y de su vida.
