La Federación ASDE-Scouts de Extremadura ha vuelto a reunirse frente a los ayuntamientos de distintas localidades para rendir homenaje al Día del Fundador del Movimiento Scout, en esta ocasión para subrayar la importancia de los valores democráticos y de la educación como herramientas esenciales para garantizar la igualdad de oportunidades.
La conmemoración coincide con el nacimiento de Robert Stephenson Smyth Baden-Powell, creador del escultismo a comienzos del siglo XX. Su propuesta, nacida como un método educativo para fomentar la responsabilidad, el espíritu crítico, la libertad personal y el compromiso con la comunidad, se ha convertido con el tiempo en uno de los movimientos juveniles más amplios del planeta. Actualmente, más de 57 millones de personas participan en actividades scout en más de 200 países y territorios, y se calcula que más de 500 millones han formado parte del movimiento en algún momento de sus vidas.
En Extremadura, donde los primeros grupos scouts surgieron en 1914, la tradición se mantiene viva a través de los 13 grupos pertenecientes a la Federación ASDE-Scouts de Extremadura. Esta entidad desarrolla actividades educativas a lo largo de todo el curso escolar, además de campamentos y acampadas en periodos vacacionales, llegando a más de mil niños, jóvenes y familias en la región. Su labor es posible gracias a más de 300 personas voluntarias.
Durante los actos conmemorativos, celebrados este año en Badajoz, Cáceres, Llerena y Plasencia, se leyó un manifiesto en el que se destacaba la evolución del escultismo junto a la sociedad, especialmente en su empeño por promover la igualdad real, el respeto a la diversidad y la lucha contra los discursos de odio. En él se recordaba también que el movimiento scout es una «escuela de democracia», donde desde la infancia se aprende a participar, a tomar decisiones en grupo y a asumir responsabilidades colectivas.
El presidente de Scouts de Extremadura, Sergio Hernández, destacó la importancia de esta conmemoración: “aprendemos a participar participando y defendemos el valor de la democracia poniéndola en práctica desde la infancia, impulsando la toma de decisiones participativa y buscando el bien común”.
La jornada incluyó actos institucionales, actividades educativas y momentos de convivencia en las plazas principales de las ciudades participantes. Para cerrar la celebración, varios edificios municipales se iluminaron de color morado y ondeó la bandera con la flor de lis, símbolo universal del escultismo, como homenaje a los más de cien años de compromiso con la educación en valores.