No pueden hablar, pero podrían comunicarse. Las personas con discapacidad motora severa conservan intactas sus capacidades cognitivas, pero no pueden hablar ni manejar dispositivos convencionales. ¿Cómo, entonces, hacerlas accesibles a los demás, incluyéndolas en la comunicación universal?
Fundación Primera Fila, que preside José Antonio Lagar, ha obtenido el tercer premio mundial en un desafío impulsado por Google, dotado con 15.000 dólares, entre 600 proyectos presentados. El objetivo es desarrollar un sistema de comunicación basado en inteligencia artificial, dirigido a esas personas con discapacidad que no pueden hablar ni manejar dispositivos convencionales. Se trata de un software libre, accesible para todos, independientemente de su capacidad económica, que permitirá desarrollar versiones adaptadas a distintos idiomas y características personales, garantizando así un alcance global, ha manifestado el alcalde de Mérida, tras ser informado por José Antonio Lagar y el secretario de la Fundación, Enrique Trabadela.
El alcalde de Mérida, primera autoridad en recibir a los representantes de la Fundación, acompañado por la delegada de Accesibilidad Universal e Inclusión, Susana Fajardo, ha manifestado, según informa su Gabinete de Comunicación, la importancia de que la aplicación permita a las personas usuarias comunicarse con “una voz propia y reconocible, fomentando su autonomía y desarrollo emocional”.
El proyecto, conocido como ‘3VA’, a diferencia de otras herramientas comerciales que utilizan voces robóticas y cuyo coste suele ser elevado, se plantea como solución de bajo coste, basada en una filosofía de código abierto, concebida para poder utilizarla en centros sanitarios y de rehabilitación de toda España.
La génesis del proyecto nace de la historia de Eva, una joven con parálisis cerebral severa, que gracias a ‘3VA’ está logrando comunicarse de forma más autónoma y con una voz propia, pudiendo expresar emociones y acciones cotidianas. El sistema permite generar una voz digital personalizada, natural y reconocible, que funciona directamente en el ordenador de la persona usuaria, sin depender de servidores externos ni de conexión a internet, lo que facilita su uso más accesible. La finalidad es devolver a cada persona la capacidad de decidir qué dice, cuándo y a quién, asegura José Antonio Lagar. Además, el proyecto pretende ampliarse a un colectivo más amplio, que incluiría a personas con ELA, Parkinson, autismo y parálisis cerebral que necesitan una ‘comunicación aumentativa’.
Dar voz a todas las personas que tienen dificultad al hablar, favoreciendo su autonomía, dignidad y calidad de vida, es el fin último del proyecto ‘3VA’, que el alcalde de Mérida ha prometido apoyar ante el Ministerio para la Transformación Digital y de la Función Pública, quien ha subrayado la importancia de situar a la región de nuevo en la vanguardia del software libre y de la innovación tecnológica. Herramientas para hablar sin palabras cuando estas no pueden fluir con naturalidad.
