A través del libro ‘Entre lanzas y pinceles. La caza como símbolo de poder y supervivencia en la Historia y el Arte’ analizo la evolución histórica de la caza desde sus orígenes prehistóricos hasta los actuales planteamientos de conservación y gestión sostenible de la fauna.
La caza constituye una de las actividades más antiguas desarrolladas por el ser humano. Lo que comenzó como una necesidad básica de supervivencia en las sociedades prehistóricas ha evolucionado a lo largo de los siglos hasta convertirse en una práctica con profundas implicaciones culturales, sociales, económicas, jurídicas y medioambientales. Sobre esta compleja realidad se articula este recorrido por la literatura cinegética y por la relación histórica entre el hombre y la naturaleza.
El análisis comienza con los primeros testimonios conservados de la actividad venatoria, representados en las pinturas rupestres paleolíticas, donde las escenas de caza reflejan la estrecha vinculación existente entre las comunidades humanas y la fauna salvaje. A partir de estos vestigios examino la progresiva transformación de la caza en las distintas civilizaciones antiguas.
Tienen especial relevancia los capítulos dedicados al mundo clásico. En la Grecia antigua la caza fue considerada una actividad formativa vinculada al ideal aristocrático de virtud; destaca la figura de Jenofonte y su célebre tratado Cinegético, considerado una de las primeras obras técnicas sobre la montería, el adiestramiento de perros de caza y las estrategias venatorias. Asimismo, se analiza la dimensión simbólica de la actividad a través de la figura mitológica de Artemisa, diosa de la caza.
El recorrido continúa en Roma, donde la actividad cinegética alcanzó un elevado grado de especialización. Los escritos de autores como Varrón, Plinio el Viejo o Columela permiten conocer las técnicas de captura, la selección de perros especializados y los primeros antecedentes de la cetrería, práctica que alcanzaría su máximo desarrollo durante la Edad Media.
Precisamente el periodo medieval ocupa un lugar destacado en la investigación. Surge la gran literatura cinegética europea, con obras fundamentales como el ‘Libro de la Caza’ de don Juan Manuel, el ‘Libro de la Montería’ de Alfonso XI o el célebre tratado de Gaston Fébus, considerado durante siglos la principal referencia para los aficionados a la actividad venatoria.
Por otro lado se analiza la caza en la Historia del Arte europeo; reyes, nobles y cortes aristocráticas utilizaron las escenas cinegéticas como instrumentos de representación política y social, y pinturas, tapices y frescos dedicados a monterías y cacerías trascendían la mera representación de una actividad recreativa para convertirse en símbolos de poder, autoridad y dominio sobre el territorio.
También abordo la evolución de los tratados técnicos de montería, ballestería y legislación venatoria durante la Edad Moderna, así como la transformación experimentada por la cinegética en los siglos XX y XXI. En este último periodo, la actividad incorpora nuevas perspectivas relacionadas con la conservación de los ecosistemas, la gestión sostenible de las poblaciones animales, la sanidad de la fauna silvestre y la protección de los hábitats naturales.
Esta obra ofrece una visión global de la historia de la caza y de su influencia en la configuración cultural de numerosas sociedades, con el objetivo de ayudar a comprender la evolución de una actividad que ha acompañado al ser humano desde los albores de la civilización.