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Hay veces que los temas que traemos a esta sección me tocan especialmente de cerca. Y es que los Jedes, o Juegos Extremeños del Deporte Especial, son un motivo de orgullo para Extremadura y para quienes alguna vez, hace ya un tiempo, fuimos partícipes de una iniciativa después imitada en otros territorios de España y en la que nuestra región fue pionera, allá por los años 80. Participar en los Jedes es una vivencia única, que se recuerda siempre por sus valores más allá de lo deportivo.
La edición más reciente de los Jedes se celebró en Don Benito del 19 al 22 de mayo de 2026, dentro de la XLII Convivencia Final. Fueron unos días muy especiales, de esos que dejan un poso bonito en quienes los viven de cerca. Don Benito no acogió solo una cita deportiva, sino también un espacio de encuentro donde el esfuerzo, la alegría, la superación y el compañerismo estuvieron presentes en cada momento. Una vez más, los Jedes han demostrado que el deporte, cuando se vive desde la inclusión, tiene una fuerza enorme para acercar a las personas.

En esta edición han participado un millar de personas entre deportistas, técnicos, personal de apoyo y familias llegadas desde distintos puntos de Extremadura. En total, se reunieron 37 entidades y se celebraron 14 finales de 13 modalidades deportivas, entre ellas baloncesto, fútbol sala, ajedrez, tenis en silla de ruedas, petanca, tenis de mesa, boccia, atletismo, gimnasia rítmica y natación.
Pero, más allá de las pruebas, hubo algo que volvió a hacer de los Jedes una experiencia tan especial: los abrazos al reencontrarse, los aplausos sinceros, la emoción compartida y ese ambiente de apoyo mutuo que se respira dentro y fuera de la competición. Lugares como Feval, el parque de Las Albercas, la ciudad deportiva o el pabellón ‘Jesús Gil Manzano’ fueron escenario de toda esa energía compartida.
La convivencia comenzó el 19 de mayo con una gala inaugural celebrada en el Estadio municipal ‘Vicente Sanz’ y amadrinada por la escaladora local con discapacidad Ana Gómez Escobar. Fue un inicio muy emotivo, pensado para reconocer todo lo que los Jedes significan para tantas personas y familias. Durante la inauguración se puso el acento en la importancia de seguir construyendo entornos más accesibles e igualitarios a través del deporte, y la Junta de Extremadura anunció la ampliación del programa ‘Igualdad+Deporte (I+DXT)’, con más federaciones, nuevas disciplinas y mayor presencia en el territorio. Además de las competiciones hubo talleres y actividades de convivencia que hicieron todavía más cercano el encuentro.

Entre las intervenciones más interesantes de los Jedes 2026 estuvo la del consejero de Cultura, Turismo y Deporte de la Junta de Extremadura, Laureano León, durante la gala inaugural, quien insistió en algo fundamental: que el acceso al deporte no debe entenderse como un privilegio, sino como un derecho que necesita apoyos, recursos y compromiso real. También anunció la ampliación del programa ‘Igualdad+Deporte’, poniendo sobre la mesa la voluntad de seguir creciendo y llegando a más personas. Las palabras de la alcaldesa de Don Benito, Elisabeth Medina, ayudaron a reforzar el sentido más profundo de estos juegos, al recordar que los Jedes hablan no solo de competición, sino también de inclusión, superación y de igualdad de oportunidades. Fueron intervenciones que conectaron con el espíritu del encuentro y con todo lo que representa para quienes lo viven cada año.
Junto a estos discursos, en la presentación institucional previa también se escucharon las voces del director general de Deportes, Santiago Amaro, y de representantes de federaciones vinculadas al deporte para personas con discapacidad. Todos coincidieron en algo que se percibió claramente durante esos días: la importancia de cuidar estos espacios de convivencia y de seguir apoyando a los deportistas y a sus familias. En conjunto, sus intervenciones ayudaron a poner palabras a lo que muchas personas sienten cuando hablan de los Jedes: que no son solo un acontecimiento deportivo, sino también un lugar de reconocimiento, de visibilidad y de cercanía.
La clausura llegó con el tradicional Cross de la Amistad, en el que participaron más de 600 personas, llenando las calles de Don Benito de vida, compañerismo y celebración.

Los Jedes forman parte de un programa impulsado por la Junta de Extremadura para promover la actividad física entre personas con discapacidad, pero su valor va mucho más allá de organizar pruebas o campeonatos. Con el paso de los años se han convertido en una iniciativa muy querida y profundamente significativa para muchas personas, hasta el punto de ser reconocida como un referente nacional del deporte inclusivo. Su mayor fuerza está, precisamente, en esa capacidad de unir deporte, participación, convivencia y compromiso social en una misma experiencia.
En definitiva, los Jedes 2026 volvieron a recordarnos algo muy sencillo y valioso: que el deporte puede ser también un lugar de encuentro, de respeto y de alegría compartida. Más allá de los resultados, esta celebración dejó la imagen de muchas personas unidas por el esfuerzo, la convivencia y las ganas de participar. Y quizá ahí esté lo más importante: en que los Jedes no solo hablan de inclusión, sino también de humanidad, de cercanía y de todo lo bueno que ocurre cuando las personas se encuentran en igualdad.
