Feliz año nuevo 2026 a todos mis lectores de ‘Desde la Torre Lucía’ en la revista Grada.
Cuando en 1980 comencé a publicar estos artículos, a los que bauticé con el título de ‘Desde la Torre Lucía’, entre algunos de los objetivos que me marqué estaba celebrar y divulgar efemérides que nos afianzaran a nuestra Historia. Pues bien, en este 2026, año con el que inauguramos el segundo cuarto del siglo XXI, se cumplen 500 años del nacimiento del físico y médico placentino que nos dejó la imagen y descripción de nuestra Ciudad y Diócesis tal y como era en su época, en pleno siglo XVI. Me estoy refiriendo a Luis de Toro.
Durante la celebración en Plasencia de Las Edades del Hombre (de mayo a diciembre de 2022) bajo el título de ‘Tran/situs’, tuvimos la ocasión de ver el auténtico ejemplar del manuscrito ‘Placentiae Urbis et Eiusdem Episcopatus, Descriptio’ de 1573 del médico placentino Luis de Toro, que realizó como regalo al prelado Martín de Córdoba y Mendoza, recién ascendido a la silla episcopal placentina en junio de 1573, con el objeto de informarle sobre la Ciudad y su Diócesis.
Gracias a don Marceliano Sayans Castaño, doctor en Medicina, conocíamos la existencia de Luis de Toro por su tesis doctoral leída en la Facultad de Medicina de la Universidad de Salamanca el 25 de febrero de 1961, que fue calificada como Sobresaliente Cum Laude, titulada ‘La obra de Luis de Toro, físico y médico de Plasencia del siglo XVI’, y editada en Salamanca en los Talleres Gráficos de Librería Cervantes en 1961.
La tesis tiene como fundamento la obra médica de Luis de Toro ‘De Febris Epidemicae et Novae’, fechada en Madrid dos días del mes de mayo de 1573. La obra está escrita en latín y el doctor Sayans trabajó sobre dos ejemplares conservados, uno en la Biblioteca de la Universidad de Salamanca y otro en la Biblioteca Nacional de Madrid.
La circunstancia de haber estudiado Luis de Toro en Salamanca y la de haber escrito otras obras, como él mismo dice en la dedicatoria a don Luis de Zúñiga del citado libro, le hizo concebir a don Marceliano que tal vez se conservase, entre los fondos de la Biblioteca de la Universidad salmantina, algún trabajo inédito del placentino. Y la búsqueda fue exitosa. Después de investigaciones, orientado el doctor Sayans por el bibliotecario de la Universidad y canónigo archivero de la Catedral salmantina, don Florencio Marcos, encontraron el manuscrito de ‘Placentiae Urbis…’ fechado en 1573.
El Ayuntamiento placentino, al terminar la exposición de Las Edades del Hombre, solicitó permiso a la Universidad de Salamanca para realizar un facsímil del manuscrito, coincidiendo además con los 450 años de su escritura en 2023. Y, gracias a esa gestión, hoy el manuscrito es una realidad divulgadora de la biografía de Luis de Toro y de la Plasencia y su Diócesis del siglo XVI, siendo la historia más antigua escrita sobre nuestra ciudad. Y además nos aporta una visión de Plasencia, un plano alzado de la ciudad con gran realismo tal y como era en 1573, tomado desde la media ladera de la Sierra de Santa Bárbara, hacia la carretera de Malpartida. Es el más antiguo dibujo que se conoce de Plasencia. El plano tiene un tamaño doble que la página del manuscrito y se presenta plegado por la mitad.
Valoro mucho el facsímil realizado, así como la publicación que lo acompaña, donde se publica la traducción dado que el manuscrito está escrito en latín, al tiempo que se inicia con un prólogo de 23 páginas firmado por Jesús Manuel López Martín, doctor en Geografía e Historia. En la página 31 hay una nota aclaratoria sobre la traducción, dado que hay dos traducciones del manuscrito: la publicada por el doctor Sayans (1961) y la recogida en el volumen A de las Historias Placentinas Inéditas de Domingo Sánchez Loro (1982), traducciones no siempre coincidentes. En esta ocasión se ha optado por integrar en una sola ambas versiones, según nos manifiesta Juan Ramón Santos.
Pero volvamos al autor, al físico y médico Luis de Toro, en el quinto centenario de su nacimiento en Plasencia (1526-2026). Fue don Marceliano Sayans Castaños quien aporta más datos sobre la biografía de Luis de Toro en la redacción de su tesis doctoral. Es precisamente la fijación de su nacimiento en 1526 una de las primeras investigaciones y deducciones a la que llegó Sayans. Cuando nuestro Luis de Toro cumplió 15 años se desplazó a Salamanca, comenzando sus estudios de Gramática en 1541 durante dos cursos. Los cursos de Artes en 1543 y se bachilleró en 1546, mismo año en el que comenzó Medicina, obteniendo su título de Bachiller en Medicina el 2 de mayo de 1550. Cumplió así los consejos del famoso galeno Pedro Placentino, que asesoró a sus padres para que Luis se hiciese médico. Y a finales de ese año de 1550 se trasladó definitivamente a Plasencia para ejercer la medicina.
De su vida profesional y privada en Plasencia sabemos gracias a lo que nos cuenta a través de sus escritos y a los personajes de los que dice ser amigo, entre los que cita a don Luis de Ávila y Zúñiga, segundo Marqués de Mirabel, gracias al cual hizo amistad con Enrique Mathesio, médico del emperador Carlos V; a don Fabián de Monroy y Carbajal, arcediano de Plasencia y Bejar; y a don Pedro Ponce de Leon, obispo de Plasencia, inquisidor general.
Luis de Toro se casa con Inés Fernández, sin que sepamos la fecha exacta. En 1562, en la iglesia parroquial de San Esteban, se bautiza una hija suya, Leonor. También aparecen los nombres de Diego, Rodrigo e Isabel de Toro, a quien también se les consideran hijos suyos. Tampoco se sabe la fecha de su fallecimiento.
Hasta aquí los datos biográficos de nuestro personaje, que nos deja una obra, conocida hasta ahora, de cuatro tratados, tres de ellos manuscritos y uno impreso. De ellos, dos son obras médicas: ‘Discursos o consideraciones sobre la materia de enfriar las bevidas’ (1569) (a esta publicación le dediqué mi ‘Desde la Torre Lucía’ del 15 de julio de 2023, Grada 180) y la ya mencionada ‘De Febris Epidemicae…’ (1574). Las otras dos son una traducción del italiano de la obra de Antonio Doria, encargada por don Luis de Ávila y Zúñiga como regalo a Felipe II, ‘Compendio de los sucesos en que la vida del emperador Carlos V…’ (1574) y la obra ya mencionada ‘Placentiae Urbis….’ (ver ‘Desde la Torre Lucía’ del 15 de marzo de 2023, Grada 176).
El dibujo de la Torre Lucía que encabeza este artículo pertenece a un fragmento del grabado de Plasencia que contiene este libro, fechado en 1573, demostrando así la existencia de esta centenaria Torre Lucía, testigo secular de la Historia placentina.
