Fernando Pérez López, natural de Montijo y formado en la Universidad de Extremadura, ha ganado el XXV Premio Arturo Barea de Investigación Cultural de la Diputación de Badajoz por su trabajo ‘Un soldado español en la Guerra de África, 1859-1860’.
La entrega del galardón se celebró en el Patio de Columnas del Palacio Provincial de Badajoz, y el galardón fue entregado por el diputado de Identidad Cultural, Deporte y Juventud, Bienestar Social y Cooperación Internacional, Ricardo Cabezas, junto al historiador y miembro del jurado José María Lama.
En su intervención José María Lama recordó la trayectoria del Premio Arturo Barea y rindió homenaje a las personas que han formado parte del jurado a lo largo de sus 25 años de historia. También destacó el arraigo territorial del certamen y el dinamismo investigador existente en Extremadura, impulsado por asociaciones, ateneos, cronistas y distintas entidades culturales. Además, subrayó la vinculación continuada de la Diputación de Badajoz con la investigación histórica a través de iniciativas como el Centro de Estudios Extremeños, la Revista de Estudios Extremeños y el propio Premio Arturo Barea. Sobre el trabajo ganador valoró su metodología, su planteamiento y la solvencia de su presentación.
Por su parte, Ricardo Cabezas defendió que los premios culturales representan una “declaración de principios” y señaló la voluntad de la institución provincial de reforzar el Premio Arturo Barea como un espacio de pensamiento crítico, investigación y divulgación. También recordó que el certamen ha abordado durante este cuarto de siglo asuntos relacionados con la memoria compartida, los movimientos sociales, las identidades colectivas, el papel de las mujeres y otras realidades históricas que han permanecido silenciadas.
El trabajo premiado, ‘Un soldado español en la Guerra de África, 1859-1860’, parte de un manuscrito vinculado a un diario de campaña conservado en el ámbito familiar del autor. Durante su intervención, su autor explicó que su investigación nace de un documento guardado por su madre y sus tías, perteneciente a su abuelo Pedro, y defendió la importancia de conservar la documentación familiar por su valor para el estudio de distintos periodos históricos. El ganador más joven de la historia del certamen también agradeció el apoyo de la Diputación de Badajoz, de su familia, de sus amistades y de sus mentores en la Universidad de Extremadura. También relacionó su trabajo con la mirada del escritor y periodista Arturo Barea, al centrarse en testimonios y documentos alejados de los discursos oficiales.
La institución provincial mantiene abierta la convocatoria de la edición de este año del Premio Arturo Barea, con el objetivo de consolidar su continuidad y reforzar su proyección pública como herramienta para la investigación cultural e histórica.