El escritor, economista y activista extremeño Gabino Sánchez Llamazares continúa la promoción de ‘Hogar fútbol’, una obra publicada en 2024 que utiliza el deporte como hilo conductor para reflexionar sobre la memoria democrática, los derechos humanos y la exclusión social.
‘Hogar fútbol’, lejos de plantearse como un libro centrado únicamente en el fútbol, reúne 15 historias reales protagonizadas por jugadores que sufrieron guerras, racismo, xenofobia, homofobia, pobreza o persecución política. A través de estos relatos el autor propone una mirada social y humanista sobre el deporte y su capacidad para reflejar los conflictos de cada época.
La obra ha tenido repercusión en distintos medios nacionales, generalistas y deportivos, como la Cadena SER, Radio Nacional de España, Diario AS, Marca o Mundo Deportivo, los cuales han coincidido en destacar su enfoque social y la capacidad para conectar deporte e historia contemporánea.
Entre los nombres que aparecen en ‘Hogar fútbol’ figuran Ferenc Puskás, Luka Modrić, Nadia Nadim, Iñaki Williams, Nico Williams o Justin Fashanu. El libro también recupera historias menos conocidas, como la del entrenador judío Árpád Weisz, fallecido en Auschwitz durante la II Guerra Mundial.
Según ha explicado el propio autor en diversas entrevistas, este libro nace de la necesidad de visibilizar historias de personas que sufrieron discriminación o exilio y que, en muchos casos, solo fueron escuchadas cuando alcanzaron notoriedad pública a través del deporte. En este sentido, Gabino Sánchez sostiene que el fútbol permite acercar estas realidades a públicos amplios y especialmente jóvenes.
La obra también ha despertado interés institucional en el ámbito de la memoria democrática. Así, el ministro de Política Territorial y Memoria Democrática, Ángel Víctor Torres, mantuvo recientemente un encuentro con el autor para conocer el proyecto y explorar posibles iniciativas audiovisuales relacionadas con el contenido del libro, que también es útil como herramienta educativa, dado que en varios centros escolares se está utilizando para tratar cuestiones vinculadas a la migración, la igualdad, la diversidad o los derechos humanos a través de historias cercanas al ámbito deportivo.
Publicado por ‘La Moderna’, ‘Hogar fútbol’ combina investigación histórica, relato periodístico y divulgación social en un recorrido por algunas de las biografías más duras y desconocidas relacionadas con el fútbol del siglo XX y XXI.
Hemos tenido la oportunidad de hablar con el autor y profundizar sobre el origen de la obra, las historias reales que recoge, el impacto que está teniendo y sus próximos proyectos.
¿En qué momento surge la idea de escribir ‘Hogar fútbol’ y qué le llevó a unir fútbol y derechos humanos?
Es sencillo mostrar interés por las injusticias o las discriminaciones, tratar de denunciarlas para acabar con ellas. Como aficionado al fútbol observaba como hay una parte de la sociedad que reniega de determinados colectivos en situación de vulnerabilidad, como pueden ser los refugiados, y, en cambio, tenían como ídolos a personas que lo fueron.
Insiste en que su obra no es “un libro de fútbol” al uso. ¿Cómo la definiría realmente?
Como escritor no tenía ningún interés en escribir sobre fútbol, pero sí sobre derechos humanos. Y elegí el fútbol como medio para hacerlo porque creo que este deporte está en la vida de todos, aficionados y no aficionados. Y, además, porque ciertos comportamientos racistas o xenófobos se aprecian a menudo en partidos de fútbol y no en otros deportes o disciplinas artísticas. Entonces me decidí a contar la vida de varias personas que habían sufrido el exilio o la discriminación, o que habían sido perseguidos, con la particularidad de que todos ellos han sido o son futbolistas; pero poniendo el énfasis en la trayectoria personal de estos hombres y mujeres.
¿Hubo alguna historia que le impactará especialmente a nivel personal?
La mayoría de las historias impactan, porque la realidad supera a la ficción. No obstante, siempre menciono la de Árpád Weisz. Este entrenador austrohúngaro fue preso en la I Guerra Mundial; con el surgimiento del fascismo en Italia tuvo que huir con su mujer, su hijo y su hija a Francia, de donde también huyeron de los nazis hacía Países Bajos; allí, tras la invasión del país por la Alemania nazi, fueron encerrados en un campo de concentración, en el mismo al que más tarde sería llevada Anna Frank; el último viaje los llevó a Polonia, a él a un campo de trabajo forzoso y a su familia a Auschwitz, donde fueron gaseados nada más bajarse del tren.
El libro aborda racismo, exilio, homofobia o desigualdad de género. ¿Cree que el fútbol sigue reflejando estos problemas en la sociedad actual?
Desgraciadamente, en el fútbol se reflejan los peores comportamientos de la sociedad. No obstante, creo con firmeza que la gente que los proclama son una minoría, pero es cierto que un aficionado gritando o insultando genera más atención que cien que tenga a su alrededor en silencio y siendo respetuosos. En ‘Hogar fútbol’ he tratado que se recojan la mayoría de discriminaciones posibles, para que fuera un libro lo más plural y diverso posible.
¿Ha cambiado su manera de entender el fútbol después de escribir este libro?
Diría que no, o, al menos, no mucho. Sabemos que es un deporte cada vez más orientado al negocio económico y, además, muy masculinizado si hablamos del fútbol masculino. El fútbol femenino, incluido el público que lo sigue, creo que es más abierto y se respetan más a todas las minorías.
Como aficionado, sigo disfrutando viendo los partidos. Y como defensor de los derechos humanos tengo la esperanza de que muchos de estos futbolistas sean promotores de ellos. Y no solo los que aparecen en el libro, sino también otros, como el pacense Assane Diao, el ex seleccionador Vicente del Bosque, el madridista Rudiger, el internacional Ansu Fati, o la internacional por España Edna Imade, por citar algunos.
El libro está teniendo buena acogida en centros educativos. ¿Por qué cree que conecta especialmente entre los jóvenes?
Como mencionaba, el fútbol es transversal a todo el mundo. Y a la mayoría de jóvenes les gusta este deporte, y conocen o les suenan alguno de los protagonistas. Además, las historias, alejadas de ser una crónica deportiva, son muy interesantes y como también he señalado, son historias increíbles en un sentido literario. Me cuentan los docentes que con este libro es más sencillo hablar con el alumnado de temas como el racismo, la xenofobia, la homofobia, la emigración, las guerras… Temas trascendentes y de actualidad que no siempre son sencillos de abordar en el aula.
El ministro de Política Territorial y Memoria Democrática, Ángel Víctor Torres, mostró interés por el proyecto. ¿En qué punto se encuentra ese proyecto audiovisual?
Desde el Ministerio de Política Territorial y Memoria Democrática mostraron interés en el libro porque están trabajando en un proyecto audiovisual en el que aúnan el fútbol con los valores democráticos. Les llegó la información de mi libro a través del periodista extremeño Jesús Gallego, de la Cadena SER, y algunas de las historias recogidas en ‘Hogar fútbol’ encajan dentro de la investigación de dicho proyecto. Seguimos en contacto.
¿Qué espera que le quede al lector cuando cierre ‘Hogar fútbol’?
Los lectores me comentan que es un libro que invita a la reflexión. Y esa fue mi intención inicial. En ‘Hogar fútbol’ no se recoge ninguna opinión mía ni de nadie, solo aparece información contrastada. Y tampoco es un ensayo, porque no descubro nada nuevo. ‘Hogar fútbol’ es un libro que recoge las vidas de personas que tuvieron que huir o fueron encarcelados por distintos motivos, y que sufrieron como lo hacen hoy en día millones de personas en el mundo. Me gustaría que el lector reflexione y empatice con las personas que sufren pobreza, injusticias o son perseguidas, indistintamente por el motivo que sea.
Después de esta experiencia, ¿tiene nuevos proyectos literarios o de investigación en mente?
Gracias a la promoción de ‘Hogar fútbol’ durante el último año y medio no he parado de visitar centros educativos, bibliotecas municipales o medios de comunicación para realizar entrevistas. Por cierto, el miércoles 10 de junio estaré en Cáceres, y a final de mes en Ribera del Fresno. Tras el verano, la idea es regresar a la literatura de ficción, a una novela inacabada que lleva tiempo esperando, y a la poesía. Sobre una posible segunda parte de ‘Hogar fútbol’, quizá más adelante.