Buscar

Genealogía CLI

Genealogía CLI
Imagen creada con IA
Léeme en 5 minutos

Cuando empiezo a escribir este artículo acabo de perder a uno de mis hermanos, cuando cumplía yo 50 años; se lo ha llevado el cáncer a los 54 años. Hermano, te echaré mucho de menos, allí donde estés coincidirás con nuestro padre, que murió a los 45 años.

Hablando de hermanos, uno de Juan González de Meneses y de la Parra era Blas Caballero de Meneses, también procedente de La Parra, en Badajoz, e hijo de Alonso González Caballero de Meneses y de Marina González. Fue a vivir a Toledo, donde fue canónigo de su catedral tomando posesión el 28 de septiembre de 1495 como canónigo número 36. Lo de ser un canónigo normal y corriente no era para él; a lo largo de su vida, bien emparentado como ya sabemos con el futuro obispo, y con influencias en la Corte, hizo gala de un comportamiento licencioso. Así, en 1496 fue condenado, junto a otro canónigo, a pagar la dote de una doncella a la que habían violado, y a seis meses de destierro. En otra ocasión, en 1517, teniendo Arnao Guillén de Brocar el monopolio para imprimir indulgencias, estalló un grave escándalo cuando un canónigo de la catedral de Toledo, nuestro Blas Caballero de Meneses, fue acusado por el prior de la Orden de San Juan, Diego de Toledo, de haber encargado a un impresor local estampar bulas y ejecutoriales sin la licencia regia, lo que terminó con el tipógrafo cómplice arrestado en la cárcel del corregidor y con el canónigo apercibido por la justicia eclesiástica.

Su hermano Juan González de Meneses y de la Parra fue preconizado obispo de Almería en septiembre de 1520, obteniendo bula de León X para recibir los grados antes de su consagración y, cuando falleció en 1521, Blas Caballero se presentó al cabildo almeriense para tomar posesión en nombre del titular y en calidad de gobernador eclesiástico, dejando su prebenda en Toledo a su sobrino Fernando de Meneses.

Además, durante las Comunidades tuvo que abandonar Toledo al identificársele con el bando realista y por oponerse al comunero fraile Santamarina, pero sobrevivió a la guerra y en los años siguientes gozó de cierto protagonismo en la vida de la Ciudad Imperial, pues aparece en Toledo en las fiestas que hubo en 1525 con motivo de la estancia del emperador Carlos en la urbe. El 27 de abril de 1525 entró el Emperador por primera vez en la urbe del Tajo, donde permanecerá prácticamente el resto del año y los primeros meses del siguiente.

Tras haberse pactado una tregua entre España y Francia se convocaron las cortes generales del reino de Castilla, que se inauguraron el 1 de junio. Además de los procuradores de las ciudades llegaron a Toledo muchos otros personajes; entre ellos, destacados diplomáticos como los embajadores de Inglaterra y Portugal; Baltasar Castiglione, embajador del papa Clemente VII; y Andrea Navagero, embajador de Venecia; así como numerosos nobles, como Fadrique Álvarez de Toledo, duque de Alba, acompañado por gran parte de los varones de su familia; Álvaro de Zúñiga, duque de Béjar; Pedro Manrique de Lara, duque de Nájera; Juan de la Cerda, duque de Medinaceli; Fernando de Aragón, duque de Calabria; Fernando de Silva, conde de Cifuentes, y otros muy grandes señores de Castilla; y altas jerarquías eclesiásticas, como Alonso de Fonseca, arzobispo de Toledo; y Juan Tavera, arzobispo de Santiago y presidente del Consejo Real.

Una vez reunidos los representantes de los diferentes estamentos, se iniciaron las sesiones, que se prolongaron desde primeros de junio a finales de agosto. Hallándose en plenos trabajos, el 20 de junio, se recibió la noticia de que el rey Francisco I de Francia, preso desde la batalla de Pavía, había sido traído a España por el virrey Carlos de Lannoy. Virrey y prisionero entraron el 12 de agosto en Madrid, donde quedó retenido el monarca galo.

En las Cortes toledanas se aprobaron algunas leyes necesarias y provechosas para el bien público. Y al final, atendiendo a los grandes gastos que, en su hasta entonces corto reinado, había hecho el monarca, le otorgaron el mayor servicio, esto es, la mayor cantidad de dinero que nunca se había concedido. Por otro lado, se suplicó a Su Majestad que tuviese a bien casarse pronto y le rogaron encarecidamente que lo hiciese con su prima hermana Isabel de Portugal.

A finales de agosto, acabadas las Cortes, Carlos V realizó un viaje a Segovia, y regresó a últimos de septiembre a la ciudad. En estos días o en los primeros de octubre llegó a Toledo el cardenal Giovanni Salvati, sobrino del papa Clemente VII y legado suyo, a quien se había encomendado la liberación del soberano francés. En las jornadas siguientes el soberano dispuso que hubiera fiestas de toros y cañas en honor del recién llegado. Y cuenta el bufón don Francesilla de Zúñiga que en los juegos participaron el propio cardenal y otros muchos eclesiásticos. Entre los citados aparecen Juan Tavera, arzobispo de Santiago; Diego de Ribera (hermano de don Juan de Ribera), obispo de Segovia; y los canónigos de Toledo Diego López de Ayala y Blas Caballero. También participaron seglares como el conde de Palma y el poeta Garci Sánchez de Badajoz.

Tal es el contacto y la influencia que tiene Blas Caballero de Meneses en la Corte que el secretario personal del rey, a instancia de Carlos V, comunica al deán y cabildo catedral de Toledo, aludiendo expresamente a los canónigos Blas Caballero y García Manrique, el nacimiento del príncipe heredero, el futuro Felipe II, mediante un Real Cedula.

También es Blas Caballero de Meneses propietario de un cigarral en Toledo, que eran fincas de personas importantes alrededor de Toledo. Morirá en noviembre de 1540 en Toledo, supongo que enterrado en la Catedral Primada.

Fuentes:
– De los Cobos, Francisco. Carta de cortesía de Carlos I al cabildo catedralicio de Toledo informándole del nacimiento de Felipe, firmada por su secretario Francisco de los Cobos. 1527
– Serrano, Eugenio y Gómez Vozmediano Miguel F. ‘Imprenta, dinero y fe: la impresión de bulas en el convento dominico de San Pedro Mártir de Toledo (1483-1600)’. Tiempos Modernos 27 (2013/2). Universidad Carlos III-Archivo de la Nobleza
– Vaquero Serrano, María del Carmen. ‘El Toledo de Garcilaso’
– Vázquez González, Alfonso y Morollón Hernández, Pilar. ‘Historia de los cigarrales de Toledo’. Ayuntamiento de Toledo. Febrero de 2005

ENTRADAS RELACIONADAS

¿Os imagináis el día en que lleguen los dispositivos electrónicos, móviles, ordenadores… lo que sea que haya entonces, con posibilidad...
La Dirección General de Ordenación de la Seguridad Social ha culminado, tras meses de trabajo, el procedimiento de inclusión de...
La Torre Lucía fue testigo el 28 de mayo de 1900 del eclipse total de Sol, siendo nuestra ciudad, Plasencia,...
Colaboración de Jairo Jiménez con una nueva viñeta de temática social para la revista Grada 213, de julio-agosto de 2026....
Controlar costes no significa recortar por recortar. Una empresa puede reducir gastos de forma agresiva y, al mismo tiempo, debilitar...
Estoy cansado de escuchar “Es muy inteligente”, y yo me pregunto: Sí, pero ¿qué ha conseguido? En muchos casos, nada....

LO MÁS LEÍDO