La familia Aspace, el movimiento asociativo extremeño y quienes tuvieron la fortuna de conocerle lloran la pérdida de José Galindo Ardila, presidente de Aspace Badajoz durante los últimos años y una de las figuras más comprometidas con la defensa de los derechos de las personas con discapacidad en Extremadura.
Nacido en Badajoz en 1958, desarrolló su vida profesional como militar de carrera en el Ministerio de Defensa. Sin embargo, fue su faceta humana la que acabaría marcando una trayectoria ejemplar al servicio de las familias y de las personas con parálisis cerebral. Padre de tres hijas, una de ellas, Carmen, con parálisis cerebral, encontró en Aspace el apoyo que su familia necesitaba y decidió devolver multiplicado todo lo recibido a través de un compromiso que se prolongó más de dos décadas.
Durante esos años desempeñó distintas responsabilidades en el movimiento asociativo, siendo presidente de Aspace Badajoz, presidente y posteriormente vicepresidente de la Federación Extremeña Aspace, presidente de Cermi Extremadura y representante de las entidades de la discapacidad en diferentes órganos de participación social. En todos esos ámbitos destacó por su capacidad de diálogo, su firme defensa de los derechos de las personas con discapacidad y su convencimiento de que las familias debían ocupar un papel protagonista en la construcción de una sociedad más inclusiva.
Quienes trabajaron a su lado destacan su cercanía, su espíritu de servicio, su capacidad para escuchar y su defensa incansable del trabajo en equipo. José Galindo nunca habló de logros personales, siempre atribuyó los avances alcanzados al esfuerzo colectivo de familias, profesionales, voluntarios y personas con discapacidad. Quizá por eso su legado resulta hoy aún más valioso.
Hace apenas unos meses la Federación Extremeña Aspace le nombró Socio Honorífico como reconocimiento a una trayectoria de entrega, compromiso y dedicación; un homenaje merecido para quien había contribuido de forma decisiva al crecimiento y consolidación del movimiento Aspace en nuestra región.
Con su marcha, Extremadura pierde a uno de los grandes referentes de la discapacidad organizada. Aspace pierde a un presidente; muchas familias pierden a un compañero de camino; y quienes le conocieron pierden a una persona buena, de esas que dejan huella sin hacer ruido.
Grada y Fundación Primera Fila trasladamos nuestro más sentido pésame a su esposa Mayte, a sus hijas, a toda su familia, a la gran familia de Aspace Badajoz y a todas las personas que compartieron con él años de lucha, trabajo e ilusión. Descanse en paz.