Fotos: Javier Pulpo, Andrés Rodríguez, JP Amores, Javier Meléndez, Marisol Torres y Carolina Barrera
Marisol Torres
La revista Grada es un medio al que admiro desde hace muchos años, no solo por sus contenidos extremeño-alentejanos como yo, sino porque trata las historias desde el corazón. Más que noticias cuentan historias que ocurren cerca de nuestras vidas y que pasarían desapercibidas si nos fuesen narradas por el equipazo que la forma.
Es por eso por lo que, cuando me llamaron para participar con una entrevista que todavía no puedo contar, también me pidieron que, como ‘infiltrada’, me tomase un café con pastas con las personas premiadas en esta edición.
Como dinamizadora de actividades de ocio siempre tengo el recurso de alguna dinámica para hacer que la gente que no suele conocerse previamente enseguida se deje llevar y comiencen a conversar y a dejar los títulos que merecidamente los han llevado al reconocimiento como premiadas y premiados y convertirse en una, uno más del grupo.
El cafelito con pastas, las mesas redondas en el escenario de la Sala Azul del Palacio de Congresos, te hace protagonista antes de que comience la gala.
Al llegar ya estaban algunos premiados y premiadas. Repetía, prometiendo volver, uno de los premiados el pasado año, Miguel Ángel Tobías, director de documentales y que nos contó que ya es pacense de adopción.
El italiano del grupo, Carlo Castellano, que ya conocía Badajoz porque su proyecto de AsoPMR ‘Spot4Dis’, solución tecnológica de accesibilidad pensada para mejorar la autonomía de las personas con movilidad reducida, que ya funciona en nuestra ciudad.
También el alcalde de Torrejoncillo, Jesús Manuel Rodríguez Pacheco, muy bien acompañado por uno de los representantes de la Asociación de Paladines de ‘La Encamisá’, fiesta en la que he prometido hacer acto de presencia.
Me presenté, de esa forma tan tímida que tengo yo, contando anécdotas del año anterior, y fueron incorporándose al grupo Guadalupe Sabio, acompañada de su hijo y su hermana. A Guadalupe la presenté al resto del grupo como nuestra ‘Premio Nobel’ pacense; muy orgullosa de ser de Badajoz, nos emocionaron sus palabras al contarnos su trabajo sin darle apenas importancia, pero sus descubrimientos relacionados con la obesidad y el cáncer salvan vidas.
Las ‘chicas Google’ llegaron sin clicar pero haciéndonos partícipes de una apuesta tecnológica que da voz a las personas que no la tienen a causa de alguna capacidad diferente.
Un poquito después se incorporaron a la escena João Manuel y Ameila Nabeiro. Ellos, además de ser una pareja que quiero y admiro, pusieron el punto alentejano invitándonos a las Festas do Povo, que tras diez años de espera vuelven a celebrarse en Campomayor este verano. Curiosidad que el marido de una de las ‘chicas Google’ es portugués y lo único que le pidió es que en su casa de Madrid el café iba a ser siempre Delta.
Gran grupo el de Wazo Coop, modernidad en lo rural, en la zona de Montánchez. Como cooperativa social trabajan la economía desde la industria creativa y cultural, y eso les hace únicos en lo rural. Ahora que hablamos de volver a lo nuestro, ellos y ellas lo hacen desde la verdad. De Valdefuentes al mundo.
Cuando llegó Jesús Ortega, con su marido, Juan Carlos Guajardo, parte de su familia y la maestra Cristina Hoyos, sabíamos que el grupo iba a darlo todo dentro y fuera del escenario.
Emotivo Guillermo Gracia, el más joven pero que con 27 campeonatos ganados en natación nos cautiva. Un mes antes le había visto subir con Los Primos Djs al escenario de Palom@s y darlo todo con los miles de jóvenes que le coreaban y aplaudían; ahora le veía tan elegante y acompañado de su inseparable madre, que su lema, ‘Mi capacidad es mayor que mi discapacidad’, es también mío.
Hay capacidades diferentes que nos hacen ser personas únicas. Como lo son todas las personas que forman parte de la revista Grada y las que hacen que esta gala tenga algo que la diferencia de las demás. La inclusión verdadera, sobre tu silla de ruedas, con una aplicación que hace que tus pensamientos sean besos que no puedes dar, aplaudir en silencio, pero con mucho ruido.
Después del cafelito, la gala de Premios, sobre la que música, presentaciones y discursos ya han sido contados. El año que viene te esperamos.
