Fotos: Javier Pulpo, Andrés Rodríguez, JP Amores, Javier Meléndez, Marisol Torres y Carolina Barrera
La gala volvió a distinguirse por su carácter inclusivo y accesible, cuidando cada detalle para que las personas con discapacidad pudieran disfrutar plenamente del evento. La intérprete de lengua de signos Myriam Gallardo acompañó toda la ceremonia facilitando la comprensión tanto a quienes estaban en el Palacio de Congresos como a quienes la seguían a través de Canal Extremadura, mientras que los técnicos de Audiosigno, de la Federación Extremeña de Discapacitados Auditivos, Padres y Amigos del Sordo (Fedapas), ofrecieron bucles personales a los asistentes con discapacidad auditiva. Entre el público, la presencia de usuarios y representantes de asociaciones del Tercer Sector volvió a subrayar que esta gala es, ante todo, un encuentro abierto a la diversidad social de la región.
Lo importante también sucede detrás del telón
El trabajo entre bambalinas fue, un año más, clave para que todo funcionara con la precisión que el público percibe desde su butaca. Había que coordinar lo necesario en los camerinos de los artistas, desde los tiempos hasta el estilismo, este último a cargo del equipo de Juan Leal, mientras que La Baronesa volvió a poner el toque de cuidado y cercanía con sus cestos de fruta preparados para los participantes. El equipo formado por Mar García, Lola Juan, Encarna Montero y Mario Martín fue fundamental para acompañar a premiados e invitados, garantizando el bienestar de todas las personas y un desarrollo fluido de la celebración.
Un final a la altura de la gala
El cóctel posterior a la gala, servido por el equipo de Pedro Méndez, volvió a ser un espacio de encuentro entre premiados, autoridades, familiares e invitados. En esta edición, una selección de jamón, embutidos y quesos fue aportada por Pedro Barroso, ofreciendo el sabor más tradicional, mientras que Distribuciones Vallesol coordinó de nuevo la participación de Cervezas Victoria y Vinium, y Finca La Pintada volvió a ofrecer el cava de bienvenida, completando una propuesta gastronómica que, sin perder la esencia de otros años, siguió apostando por productos de calidad y por un trato cercano que redondeó la experiencia de la noche. Este año, además, contamos con la participación de OJ Maven, que dispuso dos de sus vehículos Omoda y Jaecoo en la zona del cóctel a disposición de los asistentes.

