Abril ha sido un mes en blanco en la Fórmula 1, pues correspondían el Gran Premio de Bahréin y el de Arabia Saudita, pero estos países están implicados en conflictos y la FIA decidió suspenderlos.
Como ya expliqué, la Fórmula 1 cambia de ciclo cada cinco años. Esta temporada comenzaba un ciclo nuevo, con cambios en motor y aerodinámica. Una vez disputados los grandes premios de Australia, China y Japón había muy pocas personas contentas con esta nueva F1, empezando por los propios pilotos. En el último gran premio antes de parón de abril, en Japón, Bearman tuvo un accidente y, tras las protestas de los pilotos, la FIA ha comenzado a hacer algunos cambios.
En este nuevo ciclo pretendieron cambiar los motores, manteniendo la arquitectura V6 turbo de 1.6 L, pero con un reparto 50% eléctrico y 50% térmico diferente a años anteriores. A esto se suma que el sistema de ayuda eléctrico obliga a los pilotos a levantar y recargar en carrera, creando diferencias estratégicas reales. A los pilotos no les gusta, porque quieren correr y no gestionar, y prefieren los adelantamientos cuando se ve su inteligencia y valor, apurando la frenada, y no con un botón que te da más fuerza en una recta y porque has gestionado antes teniendo que ir más despacio, cuando además, una vez un piloto adelanta a otro, este en la siguiente recta se lo puede devolver colocándose por delante de nuevo. Estos son adelantamientos artificiales, nada que ver con la esencia de la Fórmula 1.
Mientras la Fórmula 1 estaba de descanso el motor continuaba en nuestra región con la XX Subida a Feria, organizada por la Escudería Faro de Extremadura. Se inscribieron 53 equipos, de los que 49 tomaron la salida. El triunfo fue para Raúl Lizano; el campeón de 2025, Juanma Arbizu, fue segundo, por delante de Javi Domínguez; la cuarta plaza fue para Ignacio Lemos, que superó a Enrique Salamanca; y Santi Barragán, aún adaptándose a su nuevo EVO, finalizó sexto.
