Buscar

¿Te preguntas por qué la semilla no germinó?

¿Te preguntas por qué la semilla no germinó?
Foto: Cedida
Léeme en 2 minutos

La culpa la tienes tú.

Crees que es fácil hacerlo: Se entierra en la tierra, y listo, ya tienes un árbol frutal. ¡Qué equivocado estás!

No es tan simple como encontrar una semilla o comprarla. No es la semilla, es cómo la tratas. El problema es que nadie le pone la atención necesaria a esto.

– Ya saldrá…

¿De verdad crees que la vida funciona así? No. El tiempo pasa, es cierto. Pero no pasa igual para todos ni para todo. Hay quien lo aprovecha y quien lo desperdicia mirando cómo pasan las nubes.

Una semilla tiene unas características concretas. Puedes comprar semillas de sandía, por ejemplo. No todas las semillas de sandía son iguales, y no todas necesitan el mismo terreno para cultivarse.

Y parte de la clave es saber dónde y cómo sembrarla. No puedes sembrarla en un yogur y esperar que alimente a una familia, ¿La siembras en campo abierto o en una maceta olvidada en un rincón? Su evolución y desarrollo dependerá de su entorno.

Una sandía necesita mucha agua. Si no la riegas con la frecuencia suficiente, o si te pasas, las consecuencias serán nefastas. Tierra ligeramente húmeda, riegos suaves, que nunca se seque la tierra.

Si lo haces bien, saldrán grandes y ricas. Pero si lo haces mal, mejor que vayas a un súper y las compres allí. Perdiste tu tiempo, tu trabajo, la ilusión y posiblemente una gran cosecha.

Yo mismo fui una semilla.

No crecí por casualidad. Crecí porque alguien supo verme, y porque yo pedí mucha agua. Tuve buenos mentores y yo fui un buen aprendiz. Encontraron mi lugar en cada etapa: estuve donde tenía que estar, ni más allá ni más acá. También supe aprovechar el clima.

Me formaron, me exigieron y no dejaron que me acomodara. También me dieron caña, no voy a negarlo, de esto se aprende y mucho.

También fui una semilla ambiciosa. Quería que me regaran constantemente y esto ayuda. La proactividad favorece el camino. Y si todo se formula bien, el fruto sale y sale bien.

No culpes a la semilla.
Analiza tu papel.
Revisa constantemente el proceso.

Porque el problema casi nunca es el potencial.
Es cómo estás trabajando con él.

ENTRADAS RELACIONADAS

Seguimos hablando de la familia de Juan González de Meneses y de la Parra, que después de ser físico (médico)...
El Juicio de Paris es un bonito pasaje de la mitología griega que pone de relieve el triunfo del corazón...
El vigésimo aniversario de la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad de Naciones Unidas (Nueva York, 2006)...
En 1954, concretamente en diciembre, yo tenía 11 años y estudiaba 2º de Bachillerato, y en la nebulosa de los...
Colaboración de Jairo Jiménez con una nueva viñeta de temática social para la revista Grada 212, de junio de 2026....
El acceso a financiación sigue siendo una de las grandes preocupaciones de muchas pymes. Necesitamos liquidez para crecer, invertir, contratar,...

LO MÁS LEÍDO