Buscar

Cecilia Zango. Raíz, libertad y una nueva vida para ‘Endiablá’

Cecilia Zango. Raíz, libertad y una nueva vida para 'Endiablá'
Foto: Cedida
Léeme en 9 minutos

PericodelaPaula

Hablar de Cecilia Zango es adentrarse en el universo de una artista que ha hecho de la libertad una de sus principales señas de identidad. Cacereña de nacimiento y con una sólida formación musical, su propuesta se mueve sin complejos entre la electrónica, los sonidos urbanos, el pop, el folclore y una influencia flamenca que forma parte de su manera de escuchar, sentir y entender la música.

Su historia artística está también inevitablemente ligada a Extremadura. A la tierra en la que comenzó a descubrir la música, pero también a la necesidad de marcharse para buscar nuevas oportunidades y construir una carrera profesional. Esa distancia ha dejado en ella sentimientos de nostalgia, inconformismo y pertenencia que, de una manera u otra, terminan viajando también en sus canciones.

Precisamente ahora vuelve a mirar hacia la raíz con ‘Endiablá’, una de sus composiciones más personales, a la que ha decidido dar una nueva vida acercándola todavía más al flamenco y compartiéndola con voces extremeñas. Una unión de estilos y generaciones que resume bien su forma de entender la creación: conocer la tradición, respetarla y, al mismo tiempo, sentirse libre para explorar nuevos caminos.

Con ‘Endiablá’ como punto de encuentro entre presente y raíz conversamos con Cecilia Zango sobre su trayectoria, el flamenco, la fusión, la creación y los proyectos que están por venir. Pero para entender a la artista que es hoy quizá haya que comenzar precisamente por el principio: por Cáceres, por Extremadura y por aquella joven que un día comprendió que para perseguir su sueño tendría que salir de su tierra.

Cecilia Zango. Raíz, libertad y una nueva vida para 'Endiablá'
Foto: Cedida

Cecilia, eres cacereña y tus raíces extremeñas forman parte de tu historia. ¿De qué manera crees que haber nacido y crecido en Extremadura ha influido en la artista que eres hoy?
Lo primero que me viene a la cabeza es la desconexión que sentía que tenía allí, la necesidad de haber tenido que irme a Madrid para buscar oportunidades y haberme tenido que alejar de mi familia cuando empecé mi proyecto artístico. Creo que todo esto hace que sienta en mi interior cierta nostalgia y hace que tenga muchos sentimientos encontrados de inconformismo, además de la soledad que genera el sentirse incomprendido, algo que creo que acompaña al artista desde que existe ‘ser artista’.

Empezaste muy joven con la música y posteriormente llegó una formación musical muy sólida. Mirando hacia atrás, ¿Qué queda de aquella Cecilia que comenzaba con el violín y la guitarra?
Queda todo; esa soy yo, simplemente es una faceta que no expongo al mundo, yo sigo escuchando analizando y tocando música clásica porque me sana mentalmente, satisface mi mente.

Tu formación académica convive con una música muy libre, en la que encontramos electrónica, sonidos urbanos, pop y flamenco. ¿Te ha ayudado conocer las reglas para después atreverte a romperlas?
Amo la libertad y nunca he tenido necesidad de ‘atreverme’ a nada; cuando la electrónica, el urbano y todo lo que fusiono en mi música llegó a mi vida, simplemente dejé la puerta abierta y empecé a crear.

Precisamente una de las cosas que llama la atención de tu proyecto es que resulta complicado ponerte una etiqueta. ¿Te gusta moverte en esa libertad entre géneros?
⁠Mi etiqueta es que no tengo etiqueta; tengo una manera de cantar e interpretar que es mía, cuando estoy creando el sello Cecilia Zango ya va incluido.

¿Cuándo sentiste que habías encontrado realmente el sonido y la personalidad de Cecilia Zango?
Después de lanzar mi primer álbum y en camino al siguiente, que es donde me encuentro ahora, pero pienso que se irá moldeando porque me gusta mucho explorar.

En tu música hay modernidad, pero también aparecen elementos vinculados a la raíz. ¿Qué importancia tiene para ti mantener esa conexión con tus orígenes?
No relaciono tanto mi gusto por la raíz debido a mis orígenes sino por mis estudios y mi personalidad de musicóloga. Me gusta el folklore de todo el mundo y me llama mucho la atención.

Y dentro de esas raíces aparece el flamenco. ¿Cuál ha sido tu relación con él desde pequeña? ¿Estaba presente en tu casa o fue algo que descubriste posteriormente?
El flamenco llegó a mí cuando era pequeña; yo estudiaba guitarra clásica en el conservatorio y un verano escuché a Vicente Amigo en el Museo Pedrilla de Cáceres, tendría 9 años, me quedé impactada. Años después estudié algo de guitarra flamenca en el conservatorio en Madrid.

¿Hay algún cantaor, cantaora o artista flamenco que haya marcado especialmente tu manera de entender la música?
Soy muy de Camarón, lógicamente he escuchado mucha guitarra flamenca, y voz diría Antonio Molina, sobra decir la maravillosa voz que tenía.

Estamos viendo una generación de artistas que se acerca al flamenco desde la electrónica, el pop o la música urbana. ¿Crees que el flamenco vive un momento especialmente interesante gracias a ese diálogo con otros lenguajes?
⁠Por supuesto, hay que cuidar nuestra cultura musical, mimar el flamenco, que es la música más valiosa y única que tenemos, mantenerla viva, recordar a los grandes, pero también es muy importante dejar fluir y que la música avance, se fusione libremente. Nacen obras muy interesantes de todo esto, a mí personalmente me encanta escuchar cantes mezclados con electrónica.

¿Dónde crees que está la diferencia entre utilizar elementos flamencos en una canción y conseguir que el flamenco forme realmente parte de ella?
⁠Podríamos estar hablando horas sobre esto, meter unas palmas en una canción pop no es hacer flamenco, simplemente tiene elementos que hay en el flamenco. En el flamenco hay unas reglas, los palos tienen unas características muy claras que los definen, y si no se están siguiendo esas pautas no es flamenco como tal. A mí personalmente me gusta decir que he aflamencado un tema porque utilizo elementos, dejes, quejios, armonías y melodías que se asemejan al flamenco, porque me gusta fusionar, me gusta mezclar, pero yo en mi música no hago flamenco. Me encanta y me gusta mucho escucharlo, pero mi dirección compositiva va por otro camino más experimental.

Y llegamos a ‘Endiablá’. ¿Qué tiene esta canción para que hayas decidido recuperarla y darle ahora una nueva vida?
A ‘Endiablá’ le veo una trayectoria y una importancia a nivel cultural mayor al que había llegado, por eso he decidido darle más movimiento. Hay todavía mucha gente sobre todo de Extremadura que es fan de ‘Endiablá’ y no lo sabe porque aún no la han escuchado.

¿Qué significa ‘Endiablá’ para Cecilia Zango? ¿Quién es esa mujer que encontramos detrás de la canción?
Di muchas vueltas hasta llegar a esa palabra. Quería definir un sentimiento de enamoramiento y obsesión, pero necesitaba una palabra que me definiese más, que definiese la locura a la que te puede llevar el amor y lo dispuesta que puedes llegar a estar por algo en lo que crees, algo más cercano a la idealización. Ahí entra la diabla susurrándote algo oído y tú escuchando con atención.

¿Cuánto hay de ti misma en esa ‘Endiablá’?
Muchísimo, soy muy enamoradiza y tengo muy presente la locura en mi vida, soy muy soñadora e inconscientemente idealizo la vida y todo lo que hay en ella, tanto para bien como para mal.

Ahora decides llevar el tema todavía más cerca del flamenco incorporando artistas flamencos. ¿Cómo nace la idea de esta nueva versión?
⁠Como todas las buenas ideas la inspiración llega trabajando, pensando y mimando tu proyecto. Tenía claro que quería hacer un ‘Endiablá Remix’ con artistas de Extremadura, pero más claro aún que quería embellecerlo con un cante más puro, y por eso debían entrar cantaoras de flamenco en él.

¿Qué buscabas exactamente cuando elegiste a los artistas que participan en el remix?
Buscaba la fusión y quería mostrar lo bonito que puede quedar un proyecto cuando se unen distintas voces, estilos y generaciones, es una propuesta arriesgada pero por eso mismo es súper bella y especial.

¿Qué ha aportado cada una de ellas a la canción y qué te ha sorprendido especialmente durante el proceso creativo?
⁠Me ha encantado el amor que han puesto todas las artistas en este proyecto y sobre todo la ilusión que he visto en ellas, el agradecimiento de haber querido contar con cada una y eso en el resultado final se ve claramente.

¿Sentías que ‘Endiablá’ tenía desde el principio algo flamenco que todavía podía desarrollarse mucho más?
⁠Por supuesto, tiene un trasfondo que nace de ahí, pero como bien he dicho antes, lo llevé a mi terreno, que es de donde quería que naciese la raíz de esta canción. Quería que naciese de Cecilia Zango y que cuando la escuchases descubrieses el mundo folclórico del que se inspiró.

Cuando escuchaste por primera vez el resultado terminado, ¿Seguías escuchando tu ‘Endiablá’ original o sentiste que había nacido una canción diferente?
Sigo escuchando mi ‘Endiablá’ original pero la escucho conversando con más voces y eso me encanta. He conseguido que las nuevas artistas sientan esta canción como suya, y eso se consigue dejándoles ser ellas mismas, ellas han hecho ‘Endiablá’ suya también.

En una colaboración de este tipo hay dos mundos que tienen que encontrarse. ¿Has dejado libertad a los artistas flamencos para llevar la canción hacia su terreno?
Absoluta libertad, tenía una confianza plena en ellas y en lo que iban a hacer.

¿Qué has aprendido tú, como cantante y compositora, trabajando directamente con músicos procedentes del flamenco?
⁠Llevo años trabajando con artistas flamencos, aprendes cada día y a cada momento. Hace unos meses hicimos un concierto en acústico y por ejemplo utilicé una de mis letras que venía de un tema muy reggae y lo acabamos haciendo por alegrías. Una locura pero también una maravilla.

Para una artista extremeña que desarrolla buena parte de su carrera fuera de la región, ¿Qué supone volver a actuar en Extremadura?
⁠Muchas veces me siento como una extraña que cuenta y hace cosas raras. Como si viniese del lejano oriente a cantar músicas lejanas.

¿Crees que actualmente existen suficientes oportunidades para que los jóvenes artistas extremeños puedan desarrollar una carrera profesional sin tener que marcharse necesariamente fuera?
⁠Nunca es suficiente, yo tuve que irme de Extremadura y sigo viviendo fuera para poder desarrollar mi carrera. Hay talento de sobra pero faltan oportunidades.

Cuando sales a otros escenarios, ¿Te gusta sentir que de alguna manera también estás representando a una nueva generación de músicos extremeños?
⁠A veces lo siento, otra veces no, depende del día y cómo me encuentre emocionalmente. Lo que sí sé que estoy haciendo es dar un ejemplo de atrevimiento, de lucha, de constancia y trabajo, para artistas que puedan verme como referente en Extremadura y en España en general.

Después de esta experiencia con ‘Endiablá’, ¿Se abre una puerta para que el flamenco tenga todavía más presencia en tus próximos trabajos?
Esa puerta siempre ha estado abierta, me encanta el flamenco y lo aprecio muchísimo.

Si pudieras elegir libremente a un artista flamenco para tu próxima colaboración, ¿Con quién te gustaría entrar en un estudio?
Me gustaría mucho trabajar con Yerai Cortés o con Silvia Pérez Cruz.

¿Hay alguna canción anterior de Cecilia Zango que ahora te apetecería transformar y llevar completamente al terreno flamenco?
No, pero tengo muchas ideas nuevas en mente para futuros proyectos.

¿En qué momento artístico te encuentras actualmente y qué estás buscando en los temas que estás creando ahora?
⁠Estoy buscando la paz, la tranquilidad y el disfrute musical en mis próximos proyectos porque vengo de un momento muy arrollador personal y artístico; ahora viene la calma y el gusto.

¿Qué proyectos tienes después de esta nueva etapa de ‘Endiablá?
Viene un proyecto grande para el próximo año y, lo que queda de este, hay alguna sorpresilla que otra.

Cuando imaginas a Cecilia Zango dentro de cinco años, ¿Qué te gustaría haber conseguido sin perder por el camino?
La afinidad de la comunidad Cecilia Zango, mucha música, muchos conciertos y el corazón en calma.

Y terminamos volviendo a Extremadura; si tuvieras que explicar qué parte de tu tierra viaja contigo cada vez que subes a un escenario, ¿Cuál sería?
Conmigo viaja la pena de tener que estar lejos de mi tierra y mi familia y eso es algo que está escrito en la historia de Extremadura y los extremeños.

Cecilia, cerramos esta conversación. ¿Con qué mensaje te gustaría despedirte de los lectores de Grada e invitarles a descubrir esta nueva vida de ‘Endiablá’ y todo lo que está por venir?
Es un poco difícil entender el mundo Cecilia Zango; hay muchas historias de penas y alegrías que están dentro de mi música pero que nunca he contado, tal vez pronto lo haga, estad atentos y muchas gracias por leer hasta aquí.

ENTRADAS RELACIONADAS

La Cooperativa Virgen de la Estrella, en colaboración con el Ayuntamiento de Los Santos de Maimona, ha presentado la cuarta...
Accem y la Universidad de Extremadura han presentado en Cáceres la Cátedra UEx-Accem de Derechos Humanos e Inclusión Social, una...
El Congreso internacional ‘Bartolomé de Torres Naharro’ celebra hasta el 1 de octubre de 2026 su décima edición con un...
Casar de Cáceres ha culminado la tradicional Bajada de la Santísima Virgen del Prado, patrona de la localidad, con el...
La Diputación de Badajoz ha acondicionado el claustro del Santuario de Nuestra Señora de Belén de Cabeza del Buey con...
Proyecto Extremadura ha acercado el valor de los textiles y las tintas naturales a Cáceres a través de la conferencia...

LO MÁS LEÍDO