La startup extremeña E-Terns ha desplegado en el Tanatorio Sancasa de Montijo un sistema que conecta todas sus salas con un homenaje online, de modo que familiares y amigos puedan acompañar, enviar condolencias, compartir recuerdos o enviar flores aunque no puedan acudir presencialmente. La iniciativa llega coincidiendo con Todos los Santos y el Día de los Difuntos, fechas en las que la memoria de quienes ya no están adquiere un peso especial.
Cada sala del tanatorio dispone de un acceso al espacio conmemorativo a través de un código QR. Ese mismo enlace puede reenviarse por WhatsApp o por cualquier otro canal, de manera que alguien que resida lejos, esté trabajando o no haya podido desplazarse hasta Montijo pueda dejar sus palabras desde el móvil como si estuviera junto a la familia.
Los mensajes se recogen en un libro de condolencias virtual que se entrega a los allegados y que no se cierra cuando termina el velatorio. La familia puede seguir añadiendo fotografías, biografías, anécdotas y muestras de cariño, de forma que el recuerdo permanezca abierto y crezca con el tiempo.
La plataforma también incorpora opciones de floristería y otros servicios relacionados con el homenaje. Así, quien no pueda estar en el tanatorio puede expresar su apoyo con un mensaje y hacer llegar flores a distancia, sin depender de la presencia física.
E-Terns nació en Extremadura con la digitalización de cementerios. Su herramienta ‘E-Cementerio’ permite localizar sepulturas, consultar información de los difuntos y facilitar la gestión a ayuntamientos y operadores funerarios. En mayo de 2025 el proyecto estaba presente en 15 localidades y había dado el salto a Andorra, donde el Común contrató sus servicios para los camposantos municipales.
La compañía fue creada por el informático de Valdelacalzada Luis Alberto Guijarro Domínguez y el programador Miguel Ángel Sánchez Miranda. La idea surgió tras la muerte del padre de Luis Alberto Guijarro, cuando ambos buscaron una forma de orientarse en un cementerio con la misma facilidad con la que se utiliza un mapa urbano.
Con el tiempo, aquella solución de localización se convirtió en una red social del recuerdo. Los perfiles memoriales, llamados ‘eternos’, reúnen datos biográficos, imágenes, velas virtuales, condolencias y árboles genealógicos que conectan a varias generaciones.
El Tanatorio Sancasa de Montijo ya había incorporado el servicio ‘E-Tanatorio’ en 2020, cuando se presentó como el primer tanatorio virtual del país. Entonces permitía dejar condolencias y contratar flores u otros servicios de forma autónoma en sus cinco salas, disponibles las 24 horas.
Con motivo del 1 y el 2 de noviembre, la empresa extremeña reivindica que la innovación cobra sentido cuando ayuda a recordar, acompañar y compartir sin barreras.