El Boletín Oficial del Estado ha publicado la Ley 3/2023, que reforma la Ley general de derechos de las personas con discapacidad y de su inclusión social, aprobada por el Real Decreto Legislativo 1/2013.
Por una parte, según el apartado 1 del artículo 4, “son personas con discapacidad aquellas que presentan deficiencias físicas, mentales, intelectuales o sensoriales, previsiblemente permanentes que, al interactuar con diversas barreras, puedan impedir su participación plena y efectiva en la sociedad, en igualdad de condiciones con los demás. Las disposiciones normativas de los poderes y las Administraciones públicas, las resoluciones, actos, comunicaciones y manifestaciones de estas y de sus autoridades y agentes, cuando actúen en calidad de tales, utilizarán los términos ‘persona con discapacidad’ o ‘personas con discapacidad’ para denominarlas”.
Por otro lado, el apartado 2 del artículo 4 recoge que “tendrán la consideración de personas con discapacidad aquellas a quienes se les haya reconocido un grado de discapacidad igual o superior al 33%. […] Se considerará que presentan una discapacidad en grado igual o superior al 33% las personas pensionistas de la Seguridad Social que tengan reconocida una pensión de incapacidad permanente en el grado de total, absoluta o gran invalidez, y las personas pensionistas de clases pasivas que tengan reconocida una pensión de jubilación o de retiro por incapacidad permanente para el servicio o inutilidad”.
Finalmente, el apartado 1 del artículo 35 concreta que “tendrán la consideración de personas con discapacidad las personas pensionistas de la Seguridad Social que tengan reconocida una pensión de incapacidad permanente en el grado de total, absoluta o gran invalidez, y las personas pensionistas de clases pasivas que tengan reconocida una pensión de jubilación o de retiro por incapacidad permanente para el servicio o inutilidad”.

La segunda etapa, el sábado 13, une la Finca El Toril de Caja Rural de Extremadura, junto a El Carrascalejo, con Santiago del Campo, para completar un recorrido de 179,4 kilómetros. Es la etapa más larga de la historia de la Vuelta a Extremadura y presenta un perfil favorable para una llegada al sprint.
La última etapa, el domingo, considerada la etapa reina, se disputa entre Casares de las Hurdes y Baños de Montemayor, sobre 154,9 kilómetros. Lo más probable es que se decida la clasificación general e incluye los puertos más exigentes de la edición: El Robledo (1.126 metros), techo de la carrera, y Lagunilla (940 metros), además de las ascensiones finales a Casas del Monte y Gargantilla.
Participan en la Vuelta